Entrevista a Delorentos

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En un día más propio de su Dublín natal, pero con cafés con leche, alguna caña de por medio y la banda sonora de cualquier bar español de fondo (gente hablando a voces, la máquina tragaperras en funcionamiento y la serie de sobremesa a todo volumen) quedamos con Rónan Yourell y Kieran McGuinness de Delorentos para hablar de su tercer álbum, Little Sparks – que presentaron en la sala Moby Dick de Madrid, en Barcelona o el SOS 4.8 -, su plan soñado con Bob Dylan en Benicàssim y sobre la chispa que existe entre nuestros país y los irlandeses. Especialmente ellos.

HTM- Se suele hablar del tercer disco como el de la madurez, la prueba definitiva del sonido de un grupo… ¿veis así Little Sparks?

Rónan– ¿Hemos aprobado? (risas)

Kieran- Creo que es el mejor disco que hemos hecho. Hemos aprendido mucho de nuestros discos anteriores y de llevar en la música 5 o 6 años. La única prueba para nosotros era la de esforzarnos para hacer lo mejor que pudiéramos. Estamos muy contentos y tenemos mucha suerte de que la gente quiera escucharlo, la respuesta ha sido muy buena, porque una cosa es sacar un álbum y que pienses que es bueno, y otra que la gente diga lo mismo.

Cuando has estado en un grupo durante un tiempo y empiezas a entender que eres tu propio jefe, que tu estas al mando, y te importa menos lo que diga la gente

HTM- Ha sido un disco donde habéis experimentado con nuevos sonidos, las letras y también con la distribución: un ep, una gira acústica y una revista. ¿Cómo surgió?

R- Siempre se nos ocurren diferentes ideas sobre cómo hacer las cosas, también queremos que el grupo sea una experiencia interesante y emocionante. Hay mucha gente creativa trabajando en Irlanda, amigos nuestros, y el país está pasando por malos momentos, como España. Y pensamos que estaría bien sacar una revista que reflejara otros campos: cineastas, fotógrafos, diseñadores de moda…  Así que además de ser una manera interesante de hacer llegar nuestra música a nuestros fans, también mostrábamos otras cosas buenas que están pasando en Irlanda. Cuando se publicó el álbum, también se nos ocurrió abrir nuestras propias tiendas para venderlo y hacer acústicos, así la gente podía venir a ver los instrumentos, los niños aprendían cómo se tocaban… Era algo muy diferente y excitante para nosotros y para los demás.

K- Cuando has estado en un grupo durante un tiempo, empiezas a entender que eres tu propio jefe, que tu estás al mando, y cada vez te importa menos lo que diga la gente y tú decides lo que quieres hacer. Y si se te ocurre una locura, si el resto del grupo está de acuerdo, se hace: abrir nuestras propias tiendas, publicar una revista… Eso es lo que hemos estado haciendo, aprender a no tener miedo a tener ideas absurdas y de ese modo hemos ampliado nuestros horizontes para hacer lo que queremos. En tu primer disco suenas como los grupos que te gustan y tus  influencias y a medida que haces música, empiezas a entender dónde estás, y en este álbum todas nuestras influencias empiezan a estar exactamente donde queremos. La música es toda nuestra, todas esas ideas… Little Sparks es un nuevo disco y un paso más en nuestro proceso de experimentación.

HTM- Una de esas ideas fue la de grabar una versión acústica de Bullet in a gun por las calles de Madrid, en vuestra visita de 2011. ¿Era la primera vez que la tocabais?

R- Sí, la canción ni siquiera estaba acabada.

K- Cuando lo grabamos y preguntamos que cuándo estaría en internet, entendimos 3 o 4 meses, y pensamos que tendría sentido porque podría coincidir con el disco. Pero querían decir 3 o 4 días. Así que salió y como hacía tiempo que no tocábamos temas nuevos, atrajo mucha atención.

R- Para nuestros fans de Irlanda fue algo muy diferente, no están acostumbrados a vernos en ese ambiente, con una temperatura tan buena, en la calle. Creo que fue un buen comienzo, porque luego seguimos probando cosas nuevas y divertidas. Ahora ya está pasado de moda, lo hace todo el mundo de continuo, y pensamos ¿qué podemos hacer ahora que sea más interesante?

K- Estábamos pensando en repetir en esta visita, aunque no estamos seguros de si sería tan bueno como el anterior, porque no sería nuevo ni diferente como la primera vez.

R- Bullet in a gun la tocamos una vez, fue una sola toma. Cuando volvimos a Irlanda hicimos algunas versiones acústicas en casa, y hay vídeos buenos y otros normales. Te puedes gastar mucho dinero o no gastarte un duro en un vídeo y nunca sabes si va a ser la toma buena, al fin y al cabo estás grabando una actuación en directo. Pero es un bonito recuerdo de esa primera vez.

HTM- Por lo que veo el disco tiene una conexión especial con España, porque además hay un tema de título español, Petardu.

K- Esta va a ser una larga historia (risas) Vi  la palabra escrita en un muro, me gustó, pregunté lo que significaba y se quedó grabada en mi cabeza. Yo tengo sangre mediterránea, y siempre me he preguntado por mis orígenes… Soy adoptado, no conozco a mi padre, pero era del Mediterráneo, y mi madre era irlandesa. Ella me dejó con las monjas en Irlanda y siempre le he dado vueltas al asunto, así que compuse una canción pensando en esto, en cómo es posible traer un bebé al mundo, tenerlo unas semanas, y luego dejárselo a las monjas. Personalmente no sé si yo dejaría que la Iglesia se ocupara de muchas cosas, pero de un bebé… Exploré esta idea en Petardu, que es muy bueno para mí, porque significa “pequeño petardo”, como un niño pequeño, y también se usa para hablar de cierto tipo de mujer, pudieron llamarla así por tener un hijo. Por tanto, era la madre y el hijo, y me gustaba ese juego con las dos cosas; la canción, la palabra y la idea se acabaron encontrando. No lo hice para que tuviera relación con España, simplemente funcionó, y es un tema muy personal para mi.

Queremos crecer como musicos. Si hicieramos siempre lo mismo seria horrible y aburrido

HTM- Ese pequeño petardo estará relacionado también con Little Sparks (pequeñas chispas).

K- Había ciertas cosas sobre las que quería escribir en este álbum. Hace unos años, de repente me salía un estribillo pegadizo a la guitarra o algo así, pero esta vez tenía claro lo que quería hacer. Quería escribir un tema de amor, y no quería componer nada cursi, en plan “tus ojos son como la luna y mi corazón explota cuando te veo”.

R- ¡Eso es genial! Apúntalo, apúntalo… (risas)

K- Quería componer una única canción de amor, y llegué a esto: el amor no es lo grande, no consiste en gente cantando por la calle, con rosas en la boca, sino que son las pequeñas chispas, las pequeñas conexiones entre las personas, las pequeñas cosas que definen tu amor con alguien… y de ahí vino Little Sparks. Y tiene gracia porque esa temática está en todo el disco. Cuando reunimos las canciones, las que más encajaban tienen relación con ese tema: amor, encontrarse a uno mismo, hacerse mayor… porque ya no somos adolescentes, vivimos en el mundo real y queremos hablar de esto. Es un álbum mucho más personal que los otros.

R- Y por eso tiene más fuerza. Lo más interesante sale de nuestro interior, nuestras reacciones a la vida y a lo que está pasando en el mundo, nuestra experiencia personal. Y lleva un tiempo sentirse cómodo para compartir esas cosas.

K- A mi eso ya no me da miedo, la gente entiende mejor las letras… Un día íbamos en el coche y sonó una canción muy pegadiza, pero la letra no tenía sentido. Y pensaba en quien no entiende bien el inglés, no entenderá nada, y es posible que esa sea la intención. Cuando yo he compuesto canciones tan vagas ha sido por falta de experiencia, no a propósito. El proceso de composición es una forma de expresarse, lo aprendes con el tiempo; a nosotros se nos va dando mejor. Temas como Swimmer no habrían aparecido en un disco anterior, son más difíciles. Nuestro primer mánager prefería los temas animados a los lentos, eran los que más trabajábamos. Ahora elegimos los que creemos que son los mejores de todos los que tenemos y vemos a dónde van, y a veces sale una mezcla como la de este disco. Estamos aprendiendo a ser más abiertos en cuanto a qué sonidos debemos desarrollar. Esto viene de la madurez, simplemente pasa.

R- Queremos crecer como músicos, experimentando con diferentes sonidos e ideas. Si hiciéramos siempre lo mismo sería horrible y aburrido.

K- Por eso nuestro próximo disco va a ser música del espacio, con teclados y sonidos de disparos (risas).

HTM- Jugando con el título del disco, hay un dicho: “De una pequeña chispa puede surgir una gran llama”. Están surgiendo esas grandes llamas, ¿no?

R- Parece que sí.

K- Sí, tenemos que llevar extintores encima de las llamas que hay. Y cuando vamos a los conciertos llevamos unos trajes especiales.

R- Sí, usamos extintores en lugar de guitarras (risas).

Tal como estan las cosas y la negatividad que se respira, es genial formar parte de algo tan positivo

HTM- Me refería a que la respuesta está siendo buena y puede que este sea vuestro mejor momento, ¿será una recompensa por ese 2009 tan malo que pasasteis?

R- Estamos más contentos que nunca como banda. Como decía Kieran, no tenemos miedo de seguir a nuestro corazón, de hacer cualquier cosa que se nos ocurra, no nos preocupamos tanto como antes. Irlanda es muy pequeño, estás muy influenciado por América y Gran Bretaña y cuando eres adolescente y quieres convertirte en una estrella del rock, no sabes qué hacer. Ya no pensamos así, sino en lo que queremos hacer, lo que disfrutamos, lo que sentimos, y lo hacemos, y la gente está respondiendo. Tal como están las cosas y la negatividad que se respira, es genial formar parte de algo tan positivo. Nosotros no andamos todo el día cantando y bailando, sino que observamos lo que pasa en el mundo y lo incorporamos a nuestra música para lanzar mensajes positivos. La gente disfruta viniendo a los conciertos, donde expresan sus sentimientos: canta, bailan… recibir esa energía es genial.

K- Desde esa ruptura, antes de publicar You Can Make Sound (2009), todo cambió; creo que perdimos un poco el miedo porque la banda murió. El grupo estaba muerto, pero miramos a nuestro alrededor, la gente fue estupenda y nos animaron a seguir, y volvimos decididos a que funcionara. Así que todo lo que hemos hecho desde 2009 ha sido el resultado de esa ruptura, que tenía que pasar y fue duro en el momento, pero bueno e importante para nosotros, porque cambió nuestra forma de comunicarnos y de trabajar

Cuando empezamos a darnos a conocer por Europa, no nos fijamos en España. Ha sido un feliz accidente

HTM- Y con todas estas visitas a nuestras tierras, ¿conocéis a grupos españoles?

K- Hemos oído hablar de Love of Lesbian, The Pinker Tones y Delorean. También he escuchado a Manu Chao y he buscado otros grupos españoles, se extienden un poco… luego hay gente como Dorian, que viven en Londres. Es interesante, pero tiene gracia porque cuando empezamos a darnos a conocer por Europa, nos centramos en Alemania, Holanda… y no nos fijamos en España. Luego vinimos aquí, tocamos, la gente fue muy buena con nosotros y nos invitaron a volver. Ha sido tan simple como eso, que la gente quiere vernos. Ha sido un feliz accidente.

HTM- ¿Somos un buen público?

R- Hay un cierto parecido entre los irlandeses y los españoles, ambos somos muy apasionados. Y aunque nuestro español es terrible, hay una conexión muy buena con el público, una familiaridad. Es extraño, cuesta explicarlo.

K- En Barcelona intentamos hablar en catalán para demostrarle a la gente que nos importa que vengan a vernos. No estamos en el backstage drogándonos y sin saber dónde estamos. Esta es una gran oportunidad, y nos gusta dar lo mejor en los conciertos. Luego ves la reacción del público en Twitter y es increíble.

HTM- Aquí gustan las bandas irlandesas… será el resultado de pasar los veranos en Dublín para aprender inglés. ¿Qué es lo que mas os gusta de España?

R- Obviamente, el clima… hoy no, aunque sigue haciendo mejor tiempo que en Irlanda. Luego, hay muy buen ambiente cuando vas por la calle, la energía, la gente.

K- Me parece que los españoles saben muy bien en qué mundo viven, mientras que los americanos y los británicos se centran mas en sí mismos. Hemos hablado con un taxista, y en cuanto le hemos dicho que éramos irlandeses, nos ha hablado del guitarrista Gary Moore. Todo el mundo sabe algo de Irlanda, por tanto siempre hay una conexión, y la acogida es genial. Lo mejor de España es la gente y andar por la calle, ver los edificios de Gaudí en Barcelona, o la mezcla de las distintas manifestaciones de la cultura española aquí en Madrid. Estamos alojados cerca de la casa donde nació Cervantes, así que encenderé unas velas esta noche, con el ordenador al lado, le pediré que escriba algo y lo publicaré en Twitter (risas). España tiene una historia increíble; Irlanda no tiene ni 100 años de vida.

R- Tenemos que volver más veces, hay mucho que aprender y que ver.

HTM- Después de esta larga visita (Barcelona, Toledo, Madrid, Mallorca, Murcia), os volveremos a ver en el verano, en Benicàssim y Santander. Imagino que compartir escenario con Bob Dylan será emocionante.

R- Sí, porque nunca le he visto en directo.

K- Vamos a ir a la piscina y vamos a beber con Bob Dylan.

R- O al jacuzzi… Estoy seguro de que eso podrá ocurrir.

Delorentos participarán en el Festival Internacional de Benicàssim (12, 13, 14 y 15 de julio) y en el Santander Music Festival (2, 3 y 4 de agosto).

Agradecimientos a Delorentos y a Silvia de La Casa de Socorro

Pedro Moral
Pedro Moral
Periodista especializado en Cine, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue su carrera en diversos medios.

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