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Entrevistamos a Esteban Girón (Toundra)

No me canso de decir que no estamos tan mal. Uno de los motivos de que nuestra escena se encuentre en un momento brillante son los madrileños Toundra. La banda instrumental lanzó su último álbum, ‘(III)’ (Aloud Music, 2012), hace más de un año y, ahora que terminan su gira y comienzan el recorrido hacia su próximo álbum, nos reunimos con Esteban Girón para hablar sobre su trabajo como guitarra de la banda, el desarrollo de la gira, discutimos la situación actual en la que se encuentra la música y, sobre todo, de rock and roll, mucho rock and roll.

HTM – ¿Notasteis algo especial con este disco? ¿Pensabais que podía tener esta repercusión?

Esteban Girón – Pues mira, el disco se puso en descarga el 27 de agosto. LLevamos más de un año con él, nos sorprendió el nivel de descargas y comentarios. Nos sorprendió un montón, no te voy a decir que pasábamos de ello, porque es algo tuyo y siempre mola, sería hipócrita decir que no, pero no lo esperábamos. En Europa también fue mucho mejor de lo que hubiésemos imaginado. Como no tenemos barrera idiomática pensamos que podría gustarle a alguien de aquí y de fuera, pero quieras que no… no voy a decir que Europa sean palabras mayores, porque sería menospreciarnos a nosotros mismos, pero es un paso que ni te imaginas cuando comienzas.

HTM – ¿Hicísteis algo distinto en ‘(III)’ que te parezca que pueda haber ayudado a esta situación?

E.G. – No lo sé, la verdad. Creo que la repercusión que tenemos es acumulativa. No es solo lo que hemos hecho con este disco, si no con los anteriores también. Lo positivo de esto es que hemos ido añadiendo seguidores y, por otro lado, hemos seguido manteniendo los de antes. Venimos de una escena muy limitada y llegar a gente que no tiene nada que ver sí que me llama la atención. Esas cosas hacen mucha ilusión.

Con este disco lo que nos planteamos era traducir en disco lo que éramos en directo. ‘(II)’ era más enrevesado, con músicas de otros países y luego llegábamos al directo y la gente decía: “joder, sois mucho más duros en directo y me gusta más”.

Somos parte, no protagonistas, de ciertos grupos que por fin se toman en serio a sí mismos, sin ningún tipo de complejo

HTM- ¿Habéis notado influencia vuestra en grupos nuevos?

E.G. – No creo que haya sido así, porque básicamente nos han metido en una escena que no sabemos tocar y no es lo que escuchamos. Nuestra manera de tocar es totalmente diferente, ni mejor ni peor. Nosotros venimos del punk rock y tocamos punk rock, la gente de estas escenas vienen del metal, del rock clásico, etc. Somos parte, no protagonistas, de ciertos grupos que por fin se toman en serio a sí mismos, sin ningún tipo de complejo, y creo que eso ha ayudado a que la gente se lo tome en serio. Muchas veces vamos con la cabeza baja por ser españoles o underground y entonces los tiburones de la industria te comen.

HTM – Es verdad que venís de una escena distinta, ¿de dónde viene la influencia del metal?

E.G. – Escuchamos algo de metal también. La influencia viene casi de bandas clásica o bandas que han mezclado el punk con el metal, Converge nos encanta a todos y es un poco lo que intentamos hacer, aunque no tan bien, o Mastodon también nos gusta un montón porque beben de bandas clásicas como Black Sabbath y yo y Alex, el batería, somos enfermos de Led Zeppelin. La influencia del metal viene por ahí, del proto-heavy.

HTM – Escuché que hicisteis ‘Blood and Thunder’ y dije “va a ser buen concierto”

E.G. – Siempre lo hacemos, es una coña. Tenemos cuatro o cinco canciones que, aparte, para el técnico de sonido es mejor. Estás tocando todas las semanas y cuando tocas las mismas canciones tienes unos parámetros de monitores y de P.A. que sabes cómo tienen que sonar. Alguna de Mastodon, yo hago siempre alguna de Neil Young, juntos siempre hacemos alguna de esas.

Tenemos el estudio cogido para grabar el nuevo álbum en junio y julio

HTM – ¿Tenéis alguna idea para el nuevo disco?

E.G. – Algo hay, algo hay de ideas. No hay canciones sueltas, hay como dos comienzos y más o menos se va generando la idea de lo que queremos para el siguiente disco. Tenemos un guitarrista nuevo que nos va a aportar un montón de ideas y es una guitarrista increíble, es sencillo con él. Es tan entusiasta como el resto en la composición.

Lo malo es que tenemos el estudio cogido para grabar en junio y julio y tenemos ya ganas de acabar la gira porque no hay suficiente tiempo. Sales el viernes, vuelves el domingo, ensayas un día, compones algo pero tienes que ensayar el repertorio, vas cogiendo cachitos. A partir de ahora nos iremos encarrilando, quiero pensar.

HTM – ¿Tenéis influencias que hayan cambiado o influencias nuevas que afecten al nuevo álbum?

E.G. – Creo que con el paso del tiempo no puedes seguir teniendo las mismas influencias, aunque las de base sigan siendo las mismas porque si no, haríamos otro tipo de música. Por ejemplo, hay un grupo americano que se llama ASG, de Relapse, que a mí me vuelve loco. Red Fang también nos han encantado. Influencias que antes no nos atrevíamos a hacer porque estábamos dibujando nuestro camino, no las cogíamos tan como creo que va a ser el siguiente. Yo quiero que este tenga algo de influencia de Refused; ha habido, pero no ha habido tanto, al igual que queremos que haya partes que recuerden a Pink Floyd y antes no nos lo habíamos planteado. Vamos cogiendo otras influencias de otras cosas. Ambos son las influencias que pienso para este disco, teniendo en mente las de siempre.

HTM – Y voces, nada.

E.G. – No va a haber cantante; voces sí, creo, tenemos que consensuarlo (risas). Cantante no va a haber, primero, porque no lo vemos necesario; segundo, creemos que es algo que nos ha beneficiado en cuanto a la barrera idiomática y tercero, mucha gente nos ve como un grupo que ha llegado a donde estamos sin cantar y no suele ser en los grupos que escuchan, me gusta porque es un factor diferenciador.

HTM – Y cuando empezasteis, ¿fue por obligación o decisión?

E.G. – Por ambas cosas, realmente. Por obligación porque no sabemos cantar y por decisión porque decidimos que no hacía falta buscar a nadie más. Cuando empezamos el grupo pensamos que estando los cuatro que íbamos a estar no necesitaríamos a nadie más para crear una música que nos satisficiera.

HTM – Recientemente vuestro guitarra Víctor ha dejado el grupo. Ahora estáis con Macón, de Adrift ¿De dónde nace esta relación?

E.G. – A Adrift les monté un concierto en la sala Barracudas cuando yo tenía 19 años y Toundra empezó un poco después. No les conocía entonces porque lo monté con un colectivo que se llamaba We Are y los trajeron ellos. Y me quedé flipado. Macón me dejó boquiabierto todo el concierto. Luego te vas encontrando en conciertos, en bares, entonces entró Alex y ahora que se ha ido Víctor el primero en quien pensamos fue en él, que además es el mejor amigo de Alex. Primero fue una admiración anónima y segundo las cosas han terminado en que somos amigos, lo cual es importante. No podemos meter a alguien que no sea de nuestro círculo porque es un lazo que nos va a unir por siempre.

Cuando vas creciendo con el grupo tienes que tomar decisiones importantes, como de dinero, por ejemplo. Decidir a cuánto pones las entradas, que el promotor diga 13 euros, tú lo rebajes a 10 y que, sin preguntar porque sabes que van a estar de acuerdo, lo puedas quitar de tu caché surge de que hay una amistad y una confianza muy grande.

Víctor, ex-guitarrista de Toundra
Víctor, ex-guitarrista de Toundra

HTM – Además de un grupo de música como Toundra, tienes una distribuidora. ¿Te ha abierto los ojos a algo sobre la industria que antes no habías visto?

E.G. – Sí, evidentemente, un montón. Cuando empecé con Toundra sacamos un disco y lo distribuyó PIAS, donde entré a trabajar un mes más tarde sin tener ni idea. Después me fui a una empresa de directos que se llamaba Heart of Gold unos años y ahora he montado una distribuidora con la gente que trabajaba en PIAS. Todo ello es un aprendizaje para coger las herramientas que tú quieres y usarlas en tu grupo y lo que no te gusta de la industria para hacerlo de otra manera.

Hubo una oferta para tocar en Joy Eslava con un promotor que nos ofrecía 10.000 euros, sin ocuparnos de promoción ni nada, llevar los instrumentos y tocar. Dijimos que no por dos razones: una, que tendríamos que poner las entradas más caras de lo que nosotros queremos y dos, porque por mi trabajo sé que tiene a trabajadores sin contrato en su empresa y no queremos ser cómplices de eso, no por ser políticos, es que no nos sentiríamos cómodos.

HTM – Ya no es ser político, es ser consciente de lo que hay.

E.G. – Sí, ser un poco consecuente. Aunque seamos todos muy ateos, yo tengo una educación cristiana y mi madre siempre me ha dicho “no trates a los demás como no quisieras que te traten a ti” y lo he llevado toda mi vida. Para un grupo de Madrid que me encanta me pensaría más ir a un concierto de 12 euros que uno de 10, básicamente porque creo que cada cosa tiene su precio y hay muchos grupos inflados que vas a verles, sabes que cobran un pastizal, y luego lo que ofrecen es que están de resaca, mal y dan el concierto por darlo. Para nosotros esto es tan importante como nada en la vida y queremos cuidarlo para que se siga manteniendo.

HTM – Y eso el público lo ve.

E.G. – Nos ha beneficiado porque creo que hay un público que sigue siendo fiel por ese tipo de cosas. ¿Cuántos grupos hemos visto que han crecido y han subido los precios de las entradas? Nosotros nos hemos cambiado de sello y no vamos a negarlo, es una multinacional. Pero, ¿por qué nos hemos ido? porque a la persona que lo lleva la conozco desde que tengo 18 años y es un amigo, entiende perfectamente de dónde viene la banda, qué es la banda y cuando se fichó concretamos cosas como precio del disco, de entradas, calendario, que ellos comprenden muy bien. Si eso nos ayuda a tener una distribución seria a nivel internacional, pues es algo que nos beneficia.

HTM – No hay que demonizar directamente a la multinacional.

E.G. – Claro, yo sé cómo tratan a la gente aquí. Ha venido a vernos gente de Alemania y ves que es un ambiente de empresa donde les tratan super bien, tienen un montón de ventajas a nivel social, creo que es algo importante. ¿No querer crecer? Yo quiero crecer, no voy a ocultar que me gustaría que cuanto más profesional fuera la industria, no solo la mía, la de todos, mejor, porque es una industria que mueve dinero, pero lo que tampoco voy a hacer es quedarme de brazos cruzados porque crecer sería demonizarse. Si a alguien le sienta mal podemos hablarlo.

Carlos Jean mueve millones, un chelista de conservatorio es un muerto de hambre

HTM – Me comentabas ahora que habían venido desde Alemania a veros y habéis salido de gira por Europa. Notas alguna diferencia que te haya llamado la atención sobre cómo funciona la música en el extranjero y aquí en España?

E.G. – Sí, aquí tenemos unas instituciones y, en concreto, unos partidos políticos en el poder que están incriminando a la música, al arte en general y a la música en particular. Se cierran salas, no hay ningún tipo de ayuda, no hay ni siquiera un buen convenio de trabajadores de la música. Estamos en el convenio de artistas y toreros (risas, por tristeza). De aquí sales a Francia u Holanda y se reían porque decíamos que no trabajábamos, no se lo creían; y estás tocando en una okupa, que al final la ha legalizado el ayuntamiento y paga a unos trabajadores sociales para que lleven la okupa y su programación cultural. Es otra mentalidad. En este país se puede extrapolar a todo, salvo a la comida. Vengo de Berlín este fin de semana y veo lo que pagan por una casa allí y es menos de la mitad de mi piso.

En Europa se trata institucionalmente a la música como cultura y saben que la cultura es algo que necesitan para crecer como sociedad, nación, potencia o lo que sea y creo que aquí nos falta esa perspectiva. El que un músico aquí en España vea como imposible profesionalizarse hace que no pueda estar con toda la atención en ello y la producción artística a veces es peor por eso. El un, dos, tres de Carlos Jean mueve millones y luego un chelista de conservatorio que lleva estudiando desde los 7 años, y seguirá haciéndolo toda su vida, sea un muerto de hambre… creo que no es justo.

José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.

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