Festival Do Norte: 6/7.5.2011

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Se celebraba en el recinto FEXDEGA de Villagarcía de Arousa, Pontevedra, el décimo aniversario del Festival Do Norte. Como aficionado que soy al género de terror en todas sus vertientes, el tener el privilegio de asistir a ciertos eventos, es una oportunidad contínua de empaparse de escenas de inquietud, sensaciones de angustia que la mayor parte de las veces se dan en instalaciones improvisadas que intentan preparar en las diferentes organizaciones. En esta ocasión, aparte del aspecto de algún fan lúgubre y atormentado de May68, se puede decir que  la sangre no llegó al río, y la tormenta del sábado y el agua que se colaba en la zona de público del escenario grande fue salvada, gracias a la buena gestión de los organizadores que en los días previos al festival se preocuparon de adecuar debidamente el recinto instalando una segunda  carpa que evitó que los asistentes nos viéramos afectados durante el fin de semana por las inclemencias meteorológicas. Hasta The Vaselines en su twitter reconocieron el gran trabajo de la organización con un: “All at Festival do Norte, Vilagarcia de Arousa. Such a warm welcome on such a cold and windy night. Thanks for providing the Scottish weather”.

El viernes abrían la carpa de la tarde  el grupo coruñés Srasrsra, McEnroe, Nadadora y Joe Crepúsculo, carpa que me perdí muy a mi pesar por la coincidencia en horarios  con la llegada a Villagarcía. El escenario grande lo abrían Ellos, melodías pop de Guille Mostaza, privándonos de  la esperada interpretación de “Mientes” por parte de su buen amigo J. Planetas, al parecer porque el granadino no había llegado aún para la hora del concierto.

La noche se empezaba a calentar de lo lindo con Chapel Club, con tan solo un disco a sus espaldas, (Palace 2011). Lewis Bowman (voz), ha conseguido que se le compare ya con el mismísimo Morrissey, aunque lo que más me llamó la atención de su directo fue el buen acompañamiento por parte de su banda, sobre todo la guitarra de Alex Parry convirtiendo la propuesta de los británicos en aún más oscura si cabe. Delafé y las flores azules, consiguieron el primer lleno en la carpa del escenario grande, con una gran puesta en escena, acompañamiento de instrumentos de viento incluido, y con sus letras habituales como “estaremos muertos toda la eternidad”, contraponiéndose a la estupenda performance que llevan a cabo Óscar y Helena en cada directo, consiguiendo meter a la primera al público en el bolsillo, en un directo del que la mayoría salimos encantados, consiguiendo que “aquello no se parase”. May 68 aportaron la propuesta punk de la noche y la vocalista Judas Wainwright haciendo honor a su nombre no dejó en todo en concierto de animar al público entre saltos  y teclados, con grandes temas muy escuchables como “The Prisoner” o “My Ways, dando a entender que lo que aún estaba por llegar iba a ser apoteósico. El plato fuerte del viernes lo ponía (Chk Chk Chk) !!!, supongo que para asistir al directo de este grupo es recomendable tener la adrenalina por los suelos, porque ya se encarga Nic Offer de subírtela, el americano presentaba en Villagarcía la mayor parte de las canciones de su último disco, Strange weather, isn’t it?”, vislumbrado lo que estaba por llegar climatológicamente en la jornada siguiente, destacó por encima de todo su baile, un Nic Offer que ya podía repartir de vez en cuando de lo que se toma, dejó bien  claro a todos su procedencia del hardcore más punzante, con un directo que fue creciendo en intensidad para terminar en un baño de masas entre artista y público, con la colaboración incluida de la vocalista de May 68 que intervino en una de sus canciones pasando como una de sus mejores fans.

Y para cerrar el viernes pinchaban Los Planetas Dj’s, de dj hizo Florent, guitarra de los Planetas, porque lo que es J., supongo que pone el nombre, y recoge las peticiones para el dj, sin hacer caso a ninguna de ellas, sentado desde la parte de atrás del escenario. Seré un blando, pero a mí que Florent pinche hits, además de ser capaz de poner en sus sesiones el “Sea Within a Sea” de The Horrors durante más de seis minutos y conseguir que aún así la gente siga más viva que al inicio de la sesión  y que J. a su vez no le haga caso ni a su mánager, a mí eso me emociona sin igual!

La carpa del sábado la abrían los gallegos Diadermín, grupo en el que se encuentra la que nadie hubiera imaginado que es la hermana de Isa de TAB, haciendo artesanía musical, letras que hablan desde Pepín Blanco hasta de latas de atún, y con todo consiguen hacer música redonda únicamente con un teclado y una guitarra. A continuación los también gallegos Franc3s, dejaron bien claro que lo suyo es desenvolverse en medio del ruido más atronador llevado a límites exagerados. Fueron junto con Pony  Bravo los que mejor  sonaron en la carpa pequeña del  sábado. Alberto (voz y guitarra), María a la batería y Patricia acompañando a los teclados de forma magistral, consiguen sonidos turbios que hacen sentirse bien a cualquier alma depravada, sabiendo perfectamente cómo llevar al directo su reciente estrenado disco apadrinado por Fino Oyonarte . Después, a juzgar por el llenazo de público que aguardaba a Pony Bravo, parece que de los sevillanos se esperaba mucho y defraudar no defraudaron a nadie. Proponiendo Kraut-rock sevillano, pero Kraut al fin y al cabo. Hipnotizan en su directo sin necesidad de buscar poses imposibles, alguien capaz de fusionar restos de Kraftwerk con el flamenco más andaluz, para convertirlo en “pop-rock” merece todo el respeto de los que allí nos encontrábamos. Llevan lo cotidiano y el folclore a extremos inimaginables y trágicos. Con cambios contínuos de instrumentos por parte de sus cuatro componentes, fueron especialmente aplaudidos en: “Ninja de Fuego” canción en la que el espíritu de Manolo Caracol renace, haciendo que la Semana Santa se prolongue. O en la “La Rave de Dios”, donde todo el mundo pareció dejarse llevar por la letra haciendo suyo el fuego sanador, supongo que por aquello de la “carpa de Wichita”. Con Mirrors finalizaba el sábado en la carpa pequeña, sonido de teclados ruidoso que a mi entender no supieron llevar a buen puerto en la carpa.

Sexy Sadie, que regresaban a los escenarios después de un parón de años, quizás debido a los cuarenta y cinco minutos de retraso con los que salieron al escenario de Villagarcía, debido al “retraso de dos vuelos”, mostraron un sonido plano, y dejaron al público con ganas de algo más, pronto se les perdonó ya que el siguiente grupo en prepararse en el escenario era Triángulo de Amor Bizarro, de los que quedó prácticamente todo dicho en recientes publicaciones de Hablatumusica, mencionar la gran aportación del pluriempleado Zippo a los teclados, (también vocalista en Srasrsra) consiguiendo psicodelias aún más marcadas que en anteriores directos, llevándonos a todos a alcanzar sonidos de otras décadas, permitiendo expandir toda la rabia que el grupo guarda dentro. Con una Isa que cada vez parece sentirse mejor en el escenario como vocalista, van por el camino de convertirse en la principal referencia de las grandes bandas indies nacionales. El grupo interpreta un hitazo detrás de otro, reseñando especialmente el “De la Monarquía a la Criptocracia” donde con una sola canción consiguen cada vez que la llevan al directo dejar en vergüenza a la mayoría de bandas pop nacionales, interpretando de manera espléndida el que quizás sea el hit más contundente y de mayor calidad creado para el pop de este país en los últimos años. Los escoceses The Vaselines, el grupo favorito de Kurt Cobain, con Eugene Kelly y Frances McKee, de los que nadie diría que llevaban casi dos décadas inactivos. Son el típico grupo que continúa la tradición pop escocesa con una buena ejecución de guitarras, emulando a Orange Juice, de quienes te pones a escuchar su directo y a la primera canción te das cuenta que tienes que seguir viéndolos porque suenan especialmente bien y diferente. Simulan el pop más clásico de Echo & the Bunnymen,  y en ciertas canciones hasta las melodías más pegadizas de REM, lograron sin duda la mejor ejecución de los directos que pasaron este año por Villagarcía. Peter Hook, fue uno de los artistas más aclamados, al que una vez más le tocó exprimir al máximo la herencia que aún perdura del “Unknown Pleasures” de Joy Division, y al que de mañana se le podía ver en la proyección del documental CONTROL de Antón Corbijn. Hizo que muchos entrasen definitivamente en trance regresando a épocas pasadas.  London Guns no son un grupo, son un par de amigos Gary powell (The Libertines) y Adam Ficek (ex – Babyshambles) que se juntaron para la ocasión, sin lograr mucho más de lo que podría lograr cualquier buen músico que se precie a esas horas de la noche en un escenario repleto de gente que cumplía una única premisa común, ganas de pasárselo bien y emular lo que se siente cualquier noche de Londres escuchando a estos dos tipos distorsionando percusiones.

En definitiva muy buen sabor de boca, en un festival pasado por agua, pero en el que nadie se mojó gracias a las carpas puestas a disposición por la organización, y donde además se pudo disfrutar de los encantos paisajísticos y culinarios del Concello de Villgarcía de Arousa, que no es poco.

Jota Martinez