Puede resultar mágica e inspiradora la unión entre música y tecnología. La creación musical es un misterio atemporal; cómo surgen las notas en el cerebro es un enigma sin respuesta certera. Pero, a pasos agigantados, la ciencia allana el camino del conocimiento, sorprendiéndonos con cada nuevo secreto desvelado.
Cuando los avances irrumpen en la vida para solucionar aquello de lo que hemos sido desprovistos, no podría tener un mejor uso. Ahí entra el proyecto Mindtunes, patrocinado por Smirnoff, el cual pretende crear música sólo con la mente. ¿Ficción? No, es realidad y ya está aquí.
Mark Rowland, Andy Walker y Jo Portois tienen dos cosas en común: sufren algún tipo de parálisis y aman la música. Mark se dedica a componer. La parálisis cerebral con la que lidia a diario no le impide crear canciones a través de un ordenador que puede controlar con los pies. En el proyecto se encarga de la sección Beats, en la cual crea las bases rítmicas de la canción. Andy y Jo sufren la misma condición, parálisis de cuello para abajo. Su trabajo se denomina Noise FX y Synth, respectivamente, con lo que crean los efectos y las melodías del tema que los tres están creando. ¿Y cómo lo consiguen?
La tecnología Emotiv EPOC consta de un dispositivo que lee las ondas cerebrales generadas a través de pensamientos y emociones. Estas ondas cerebrales son transferidas a un ordenador, el cual las transforma en ondas sonoras, es decir, música. Según el estado de ánimo, la tranquilidad o la excitación del sujeto, las ondas crearán distintos ritmos y expresiones musicales con las que compondrán el tema. Con la ayuda de DJ Fresh, el trío consigue lo que parecería impensable. Además, los ingresos que se deriven de la venta del tema en iTunes serán donados íntegramente a la fundación de ayuda a gente discapacitada Queen’s Elizabeth Foundation.
Jo fue DJ en su día y no creía poder volver a componer. A través del eslogan “You have a mind, you can create” (Tienes mente, puedes crear) se ha conseguido lo que era un sueño para ellos y algo casi de ciencia ficción para el resto del mundo; hasta ahora.
Os dejamos con la canción: