¿Por qué Rufus Wainwright es un genio?

Nadie elige a los genios, no hace falta que haya un consenso. Tampoco es necesario que sean relegados a un rincón marginal del arte manoseado por gurús. No tiene por qué pasar el tiempo. Los genios lo son y ni siquiera necesitan gustar. No hablamos de éxito de crítica y público. Ni de reconocimiento. Es otra cosa. Otra liga. Los hay que son desconocidos porque no ejercitan su talento. Y los hay que inventan un nuevo movimiento artístico o perfeccionan una técnica o tienen una existencia compleja que les ayuda a pensar mejor que los demás y a expresar esos axiomas mediante el arte que consideren más infinito.

Rufus Wainwright es un genio, te guste o no

“Escribe sobre Rufus, es un genio y ha sacado recopilación. Se titula ‘Vibrate‘ (Universal, 2014)”. Vale, pero… ¿cómo le explico yo a los lectores que deben escuchar a este tipo si ni siquiera me siento cerca de su arte? La solución fue hacer un viaje por la vida y obra del neoyorquino y conectar con al menos cinco puntos que te expongo a continuación.

Rufus es tan niño prodigio como Mozart o Michael Jackson

No tienen nada que ver porque lo prodigioso también tiene sus niveles. Pero dónde otros niños geniales fracasaron, Mozart o Rufus triunfaron. Uno componía piezas magistrales a los seis. Otro hacía giras a los 13 tocando el piano y la guitarra con un grupo llamado The McGarrigle Sisters and Family que sólo era una banda compuesta por una de las familias consagradas del folk americano. Ser hijo de London Wainwright III y Kate McGarrigle no es fácil. Pero no se quedó ahí porque su carrera solo creció. Como la del pequeño Mozart o la del pequeño Michael Jackson.

Los genios llaman a otros genios

Aunque Rufus lleva con su actual marido, Jörn Weisbrodt, desde 2005, en 2011 tuvo una hija con Lorca Cohen, hija de Leonard. La pequeña se llama Viva Katherine Wainwright Cohen y por sus venas corre la sangre de dos apellidos con pedigree. Otro genio contactó con él, un tal Martin Scorsese, para que Rufus actuara en su película ‘El aviador’ (2004).

Descendió a los infiernos

Sí. Es importante bajar a los infiernos. Es fundamental para tener un conocimiento del mundo más oscuro, que no necesariamente debe nublarte la forma de verlo, pero sí ampliarle, darle profundidad. No todos tenemos la posibilidad de ver las cosas desde el fondo del pozo. Necesitamos a genios que nos enseñen a mirar. A Rufus, un adolescente que se sintió homosexual desde que el sexo golpeó por primera vez su cabeza, le atracaron y le violaron en Hyde Park a los 14 años tras haber conocido a un hombre en un bar.

Lo mundano y la falsa modestia

Le gusta convertir lo mundano en fabuloso, igual que lo desea Jep Gambardella en ‘La gran belleza’ (2013). Cosas de genios. Pero  lo importante es que odia la falsa modestia. “Lo que más odio es la falsa modestia. Los artistas que dicen cosas como… ‘Oh, ya sabes, realmente no soy tan bueno. No puedo creer que esté aquí’ me parecen siniestros”. Rufus no tiene ese problema, enseñó su alma en la gira de ‘All Days Are Nights: Song for Lulu’ (Decca, 2010) y no permitió los aplausos entre canción y canción. La obra estaba por encima de las manías del público.

Compuso una ópera a la que dieron muchos palos

Inspirado por Maria Callas, Rufus compuso una ópera titulada ‘Prima Donna’ (2009), ambientada en el París de los setenta. La critica la castigó en estos términos: “Es pretenciosa, hacia la mitad se convierte en algo sórdido, plantea ideas que no materializa y termina por transmitir vergüenza ajena por culpa de una obsesión obvia de Wainwright por el drama y las mujeres”. Es indispensable fracasar para que el genio siga esculpiendo su figura inmortal.

Pedro Moral
Periodista especializado en Cine, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue su carrera en diversos medios.