¿Para qué sirve un productor musical?

Los productores son los testigos de la historia musical, de su cara B, de los cambios del sonido que varían con las modas, de la evolución en la construcción de un disco desde ayer hasta hoy, son el quinto miembro de un cuarteto, son los artistas escondidos detrás de las obras maestras atemporales y su mano es tan importante como la del músico. Pero además los productores han visto y oído cosas que jamás serán contadas, en sus ojos viven los artistas de carne y hueso, no los que se suben al escenario. Ellos conocen el rock and roll cuando está de resaca y saben guardar el secreto.

Sin embargo, cada día la crisis ahoga esta profesión un poco más. La crisis y la democratización de la era digital que ha provocado que sean las propias bandas las que monten su propio estudio para grabar ellas mismas su trabajo. El sonido low-fi, que en los últimos años ha dado tantas buenas noticias abasteciendo de creatividad a géneros catatónicos, es la soga que los estrangula.

Hace años esas pinceladas pinceladas de creatividad que cambiaban un álbum, o la historia de un grupo, o la historia de la música, tenían que pasar por su aprobación. Hoy la historia es muy diferente. Así ha sido para Paco Loco, uno de los grandes productores de nuestro país. Un tipo con melenas y solera profesional que tiene detrás de su espalda 300 trabajos producidos, algunos de ellos a gente como Nacho Vegas, Tachenko, La Costa Brava, Bunbury, Sexy Sadie o Lori Meyers. “Ahora soy más ingeniero de sonido que otra cosa. Antes era mucho más artista pero con el tiempo he tenido que especializarme en la técnica”.

¿Porqué es importante la figura del productor?

“El productor es el que sabe sacar más partido a los equipos y además siempre hace falta un punto de vista de fuera para valorar más objetivamente el trabajo de un grupo”. A Paco Loco le gusta recalcar que su interés principal es el plan artístico pero el hecho de que cada vez haya menos dinero conlleva que los grupos no se puedan permitir fichar a un técnico de sonido y tenga que ser el productor el que agrupe las dos facetas. Es decir, un productor tiene que ser tan creativo como para transformar las melodías para un mejor resultado final y además tener los suficientes conocimientos técnicos para arreglar la batería y que suene en un primer plano dando más contundencia a la canción.

¿Para qué sirve un productor español?
Paco Loco en mitad de una grabación | Rafael Tovar

“La figura del productor sólo puede cuajar si el artista o banda quieren dejarse producir, debe de haber una clara convicción de que  juntos van a exprimir el mensaje hacia su verdadero destino. El productor tiene que desprender creatividad y madurez”, nos explica Estanis, que ha masterizado discos de El columpio asesino o Grises.

El otro miembro del grupo

Todos coinciden en esa simbiosis entre artistas y productor: “Si el grupo es bueno el trabajo es muy fácil y si conectas, mejor. Pasártelo bien es muy importante. Cuando he tenido una mala experiencia con un grupo ni siquiera me ha apetecido escuchar el disco a posteriori”, nos dijo Paco Loco. “Eres un poco psicólogo, tienes que ser parte del grupo e incluso colgarte la guitarra y tocar con ellos, así es más fácil discutir y tomar decisiones como si fueras parte de la banda”, David Baldo, autor de estas palabras, es un joven productor que ha dejado su marca en artistas como Fereega -una joven alemana que diseña folk experimental-, o Deaf Whale, fabricantes de un stoner-progressive-rock desalmado y brutal.

“Los grupos de rock son rock and roll las 24 horas, y les tienes ahí hasta el culo de cerveza o de resaca, siempre dándolo todo eso sí. Los debut siempre son muy salvajes… las historias que podría contar off the record…”, y off the record se quedan, para Baldo el productor tiene que ir más allá, mezclarse con el grupo y vivir (la noche) con ellos”.

Paco Loco presume de no haber trabajado con grupos conocidos. “Lo maravilloso de esta profesión no es trabajar con grupos de éxito sino con los que empiezan. A Nacho (Vegas) le llevo desde el principio, lo he visto crecer y eso es muy satisfactorio”. Para Estanis fue especial trabajar con El Columpio Asesino “grabar con Iñaki de Lucas fue muy agradable y mágico. Recuerdo que se tumbaba en el suelo en las sesiones de mastering…”

La autoproducción

¿Pero qué ocurre con esos grupos que se graban sus propios discos? ¿Qué ganan? ¿Qué pierden? Para Baldo se pierde más que se gana. “Es verdad que tienes más libertad para plasmar tus ideas, pero se pierde a nivel de estilo, auditivo… El productor le da un punto de vista más objetivo”. Estanis, sin embargo, cree que la autoproducción mejorará la calidad de las bandas y de sus canciones: “las bandas se han puesto al día con los sistemas de producción musical digitales y empiezan no sólo a ensayar sino también a realizar sesiones de grabación de ideas, o riffs”.

¿Para qué sirve un productor

We Are Standard es un ejemplo de banda que se autoproduce, su rock con reminiscencias dance y funk es sólo suyo, no hay intermediarios que lo retoquen (para bien o para mal). Todo empezó como un reto en el que el grupo vasco quería probar todo lo que habían aprendido grabando el EP ‘Great State’ (Mushroom Pillow, 2011). “Queríamos experimentar y poner en práctica ideas locas como poner un micro al final del pasillo y grabar algo”, nos cuenta Deu Txakartegi, líder y cantante de la banda. “Cuando trabajas con un productor externo ve el proyecto desde fuera, con todo lo bueno y lo malo. Esto puede dispersar la idea original y quedar poco específico. También es cierto que unifica el criterio ya que nosotros somos cuatro componiendo y todos opinamos”. Y la comodidad, claro “cuando grabamos en nuestro estudio dormimos en casa, que ya viajamos lo suficiente el resto del año”

Para Deu los productores en España escasean… “Desde luego no son como los ingleses, aquí son más ingenieros de sonido, te hacen sonar bien pero es raro que se involucren en las propuestas y que compartan la responsabilidad del disco”. Y volvemos con la democratización de la era digital, “cualquiera es capaz de grabarse un disco con un portátil y una tarjeta de sonido”.

Sí, pero como nos dijo Paco Loco durante nuestra conversación: “¿Qué ocurre con los grupos que acaban de salir? No todos tienen la capacidad y el conocimiento para grabarse su propio trabajo, siempre van a necesitar una mano profesional que les guíe hasta el sonido que un día imaginaron”. Y así se construyen siempre las grandes historias en la música, aunque luego llegue la hora de independizarse….

Pedro Moral
Periodista especializado en Cine, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue su carrera en diversos medios.