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Batalla de bandas: Pavement vs Pearl Jam

  • La votación se vive en twitter con los hashtag #PavementHTM #PearlJamHTM

Los años 90 son la década del sonido brillante, de la gloria del pop y del rock de masas, pero sobre todo de dos géneros marginales que luego han tenido una vasta proyección en el presente: el lo-fi y el grungeDos reivindicaciones musicales bien distintas que han servido para formar una cultura independiente y alternativa mucho más rica, a las que se le deben muchos momentos de gloria y de épica musical que ya forma parte de la historia. Si hubiera que escoger dos rivales que eligiesen un ganador de esa época, bien podrían enfrentarse Pavement y Pearl Jam, dos grupos que comenzaron durante los albores de la década y que han tenido muchísimos seguidores en la actualidad. Lo-fi o grunge, ¿con qué años 90 te quedas tú?

Batalla de bandas: Pavement vs Pearl Jam

No nos engañemos. Aquellos años 90 en los que la despreocupación no era una pose, en los que la música era auténtica y los músicos aprendían pronto a odiar al público como a sí mismos desapareció. En la actualidad podemos percibir una pseudo-luz de aquellos años que fueron capaces de iluminar a varias generaciones posteriores de músicos. Sin embargo, mientras unos apostaron por la innovación, por no hacer lo mismo de siempre para reivindicar un nuevo espíritu que los caracterizase, otros decidieron alargar la postrera muerte del rock y gritar desesperadamente como si alguien les hubiera pedido que lo hicieran. Eso se llamó grunge, un género más o menos revolucionario, que nunca quiso un hijo como Pearl Jam, el acomodaticio retoño que intentaba recuperar el rock de sus abuelos, casi retro en sus inicios, a medio camino entre el nuevo heavy con los gritos desenfadados de un Kurt Cobain de extraño acento.

Frente a ellos, si los queremos poner frente a frente, están Pavement, la pura y viva imagen del incoformismo. De hecho, lo dejaron cuando creyeron que se estaban repitiendo, algo que no está dispuesto a hacer todo el mundo, claro está. Nacieron junto con el siglo en las juergas de los barrios bajos de Stockton, en California, con la naturalidad y el desenfado de quien se junta con sus amigos a hacer la música que les gusta. ¿Cómo imaginar que alumbrarían a toda una generación con su lo-fi de sonidos caseros, algo que cualquiera hubiera tachado de chabacano? Sobre todo quien sólo alumbra la esperanza de encontrarse por la calle al Yngwie Malmsteen del año. Pavement no tienen nada de eso, son pura espontaneidad y van más allá del ámbito musical, como cabría decirlo también de Nirvana. Solo que la gente entonces valoraba mejor la rabia y lo que quedase etiquetado bajo la pegajosa marca de grunge. Ahora, si miramos atrás y lo hacemos con perspectiva, no es raro decir que Gould Soundz es una de las mejores canciones de los años 90, si no la mejor.

Y es que la increíble capacidad de inspiración de estos chicos ha alumbrado algunos de los temas que serán más recordados, tanto por su sencillez como por sus increíbles melodías, capaces de captar la rabia con una sutil y genial indiferencia de quien no siente que le deba nada a nadie. Así, la mejor respuesta que pueden dar por sí mismos Pavement frente a Pearl Jam es una canción: Range Life, esa crítica ácida a aquellos grupos grunge como Smashing Pumpkins que se creían con derecho a odiar a todos aquellos que no les habían hecho nada. Aunque lo que mejor habla de ellos mismos es su meteórica discografía, que sin éxitos pero con una calidez musical y una calidad fuera de toda duda, dio a luz consecutivamente Slanted and Enchanted, Crooked Rain Crooked RainWoozee Woozee. ¿Tuvieron menos éxito y reconocimiento que otros contemporáneos como Pearl Jam? Sí, pero por ese tipo de injusticia temporal a la que se pueden poner solución a base de escucha tras escucha.

Por no hablar de sus herederos. Mientras el grunge de esos años ha seguido derroteros dispares hasta esos grupos emo con los que a uno le apetece darse una buena palmada en la frente, el lo-fi vive unos de sus años más dorados, a base de The Pains of Being Pure At Heart, con algo más de noise, el arte-freak de Ariel Pink o el folk más popular de Langhorne Slim. Es el momento de reivindicar cuáles fueron los padres de la música actual, de reconocer todo su valor. Y si es frente a otros que representan todo lo contrario, mejor todavía.

Un leve paseo por las personalidades de cada uno de los dos grupos. Los frontman, la imagen de cada uno de los dos, que coincide en las voces de cada una de las dos bandas. Es indudable que Eddie Vedder tiene una garganta mucho más poderosa y con unos recursos bastante innovadores para la época, precisamente por una ligera disonancia agradable al oído. Pero la personalidad de Stephen Malkmus no se queda atrás. Especialmente si comparamos la carrera en solitario de cada uno de los dos, por muy bonitas que sean las baladas de Vedder con el ukelele.

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Batalla de bandas: Pavement vs Pearl Jam

Pearl Jam saben, para empezar, cómo afinar sus instrumentos. Creo que es un elemento tan básico que necesitar más argumentos parece un poco innecesario. ¿Hace falta que siga? De acuerdo.

La disonancia puede ser un recurso puntual que acentúe y refuerce un objetivo emocional, pero su redundanciadeja de ser opcional y termina exponiendo unas deficiencias que, como músicos, distan mucho de la sobradamente demostrada calidad de la banda de Eddie Vedder, que continúa con su misma naturalidad tras 20 años consecutivos de carrera. Porque ese es en sí mismo un punto a favor, lograr mantener el mismo espíritu de autenticidad que en sus inicios. El mundo discográfico es una amante avariciosa que seca hasta los huesos en su ánimo de pulir diamantes en bruto, quedándose finalmente con cáscaras vacías y oxidadas. Pero este no es el caso, manteniéndose fieles a su estilo y sus ideas, pocas bandas logran ser estrellas mundiales para los demás y el mismo grupo independiente cuando acercas un poco la lupa.

Este éxito no es mera casualidad intangible, este éxito se basa en hechos. Entre sus nueve álbumes de estudio cuentan con uno de los mejores debuts de la historia del rock con su aclamado Ten (1991), una verdadera exhibición de genialidad en su composición y su ejecución. El hecho de que se viera vapuleado, en cierta medida, por la escena underground, pone de manifiesto su individualismo y su trascendencia sobre géneros y estilos, así como los años han probado su resistencia al paso del tiempo. Y este es solo el principio. Hasta su último lanzamiento con el Backspacer (2009), en toda su discografía se reparten temas simplemente soberbios, desde absolutos hits musicalmente excelentes y memorables como Even Flow, Animal, Life Wasted o The Fixer, o por contraparte temas más introspectivos en su exploración musical como Black, Of the Girl, You Are o Inside Job. Una trayectoria constante en un nivel excelente que sobrepasa a innumerables bandas y, sin lugar a dudas, a Pavement, la que hoy ocupa a mi compañero.

Ninguna banda prevalece gracias a una simple colección de grabaciones; donde su demuestra su capacidad es en un escenario. Siendo la banda rival de este día un claro ejemplo del indie lo-fi propio de los 90, en el cual la sencillez era leitmotivy la apatía anímica el estado recurrente, por poca destreza que tengan los de Seattle con sus instrumentos les habría bastado; pero es que dan más de lo que necesitarían. Pasando lista por Matt Cameron (batería), Stone Gossard y Mike McCready (guitarras), Jeff Ament (bajo) y Eddie Vedder (voz) su técnica es irreprochable. No solo las composiciones, si no su puesta en escena durante toda una carrera en directo lo avalan, con una necesidad virtuosa de ostentación instrumental que los aleja de sus coetáneos en el grunge y, en general, de toda aquella década, puesta en práctica en conciertos donde la intensidad y la comunión con el público han sido siempre palpables. Y que decir de la voz de Vedder, una de las mejores voces solistas que cualquier banda haya dado a luz. Tanto su registro, su torrente vocal, como su emotividad o su capacidad melódica le valen el indiscutible reconocimiento del público, así como de prensa en, por ejemplo, el puesto número siete en la lista de Rolling Stone de “Mejores cantantes principales de la historia”. La comparación con Malkmus es hasta insultante.

Directos salvajes, discos imprescindibles, instrumentistas admirables y compositores únicos en su particularidad y avidez creativa y excelentes en su calidad. Tomaron el grunge y elevaron la furiosa pasión del género a la brillantez musical, sin perder el espíritu indomable y reivindicativo que, aun hoy, permanece vigente en la banda.Teniendo todo esto en cuenta, no es otra cosa que una pelea entre una banda de niños contra una de hombres.

 

Redacción #HTM
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