La creacion de una estrella subita (Lana Del Rey)

-

Estropeo un bonito inicio para reconocer de antemano que tiendo a rechazar el impuesto bombardeo de la pre-venta. Aquello que, sin probar o conocer, se nos revela de manos terceras e invisibles como último grito, aparato definitivo para convertirnos en Brad Pitt –o ahora Ryan Gosling- o nuevo Maradona. Con la cultura pasa exactamente lo mismo. Nos venden un nombre y su imagen hasta caer rendidos, arrodillados como jubiladas ante una tostada con la cara de Cristo. Consumimos esa cultura convertida en absoluto negocio que, una vez adquirido, poco importa si es bueno, regular o malo. Escribo de música, me dirijo a Lana del Rey.

Por si no lo saben, Lana, que en su pasaporte tiene un nombre tan común como Elizabeth Grant, es la gran estrella de este 2012. No sabemos qué nombres depararán este año, pero ya nos han impuesto que este debe ser EL NOMBRE. La revista mensual británica de gran prestigio pone en portada a la norteamericana. Según la web de los Brit Awards, “hay veces que surgen estrellas, otras se nos imponen y otras simplemente son impulsadas por algo de otro mundo”. ¿Adivinan en qué categoría está del Rey? En la tercera. Lo que es lo mismo: está destinada a ser estrella por su “estrellicidad”. Una estrella que, por cierto, estará en febrero en la gala de los Brit Awards en Londres como candidata a artista revelación internacional. Sin haber sacado disco. Un dato: Bon Iver está nominado en esa misma categoría pese a que su debut, For Emma, Forever Ago, es de 2008.

En esta época de divas post-Amy Winehouse, el método para evaluar a un músico sigue siendo sus canciones y la mínima unidad respetable para ello es un álbum o, al menos, un EP. La cantante hasta el momento, recordemos, no ha aportado ni eso. Nos ofrece tres canciones (Video Games, Blue Jeans y Born to Die) que le sirven para ser el nuevo fenómeno de este año. Los cortes no ofrecen, a mi juicio, el tamaño y nombre que la artista está adquiriendo bajo el efecto de la bola de nieve que va bajando rápidamente la cuesta desde el último trimestre del pasado año.

Tan grande es el fenómeno Lana del Rey que a principios de la pasada semana la cantante, que denomina su estilo como el de una “Nancy Sinatra Gansta” (¿ Notorious B.I.G. cantando These Boots are Made for Wlakin’?) fue llamada a actuar en Saturday Night Live, el programa en el que todo artista consagrado quiere tocar. La actuación puede catalogarse de desastre. Mala voz y un nerviosismo dominante. La estrella súbita paralizada frente al mundo. ¿Podemos sentenciar a la joven por una mala actuación? En absoluto, como tampoco podemos elevarla a los cielos por un par de canciones y un estilismo prefabricado que buscaba encontrar en el público una moda traída de un parque de caravanas en una mala noche del mundo Mad Men.

Por sus declaraciones, del Rey está más empeñada en ser la nueva Beyoncé o Rihanna-tiene la intención de “trabajar con los pesos pesados del Hip-Hop”, según testifica el sitio web de los Brit Awards- que convertirse en una Dusty Springfield, Nina Simone o Kate Bush. En una época en la que hemos perdido toda inocencia, en la que necesitamos alzar, tumbar y devorar ídolos en cuestión de meses, el camino más fácil para llevar a cabo este desorbitado plan consumista es, sin duda, el que está llevando a cabo Lana del Rey. Construir una carrera musical súbita alzada por la buena prensa, el marketing y no el tiempo, la respuesta del público y la propia música es, a la larga, crear una nube de polvo que acaba con muñecos rotos. Pronto podremos escuchar su disco y hacernos una idea –difícilmente objetiva- del fenómeno, será el momento de saber si Grant aspira a ser una gran artista o no. Que el tiempo y la música decidan.

por J.Castellanos

+ | #Elefante HTM sobre Lana de Septiembre 2011

J. Castellanos
Periodista. Formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014, llegando a ser redactor jefe.

3 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Lo + visto

Si haces electrónica no te llames músico

Llegas a un concierto y, en un inmenso escenario, solo hay un hombre y un ordenador. ¿Es un músico? No, él hace electrónica.

Los discos de Radiohead: del peor al mejor

Los cinco miembros de Radiohead nunca serán recordados por sus escándalos, sus excesos, sus extravagancias ni su alcoholismo.

M.I.A.: La revolución en la moda

La artista británica M.I.A. lanza su nuevo álbum, 'Matangi', y aprovechamos para hacer un repaso al ecléctico estilo que la acompaña desde sus inicios.

Los discos de Muse: del peor al mejor

No era sencillo sorprender a la audiencia de los últimos noventa ni los primeros 00's, pero Muse fue capaz de conseguirlo.

Lo más comentado

Si haces electrónica no te llames músico

Llegas a un concierto y, en un inmenso escenario, solo hay un hombre y un ordenador. ¿Es un músico? No, él hace electrónica.

¿Es necesario el ‘The Endless River’ de Pink Floyd?

Los restos de la mítica formación de Pink Floyd inventan un nuevo álbum que puede seguir dañando su discografía.

RelacionadosNo te los pierdas
Seleccionados para ti