Los singles prefabricados y la musica actual

No era extraño hace diez años toparse en España con una canción del verano como la de “La Bomba” de King Africa. Ni lo era entonces ni lo sigue siendo ahora. Las discográficas y productoras siempre tienen una forma de sorprendernos con una inexplicable apología de lo cutre. Y digo inexplicable porque doy por supuesto que los que están mandando en el mundo de la música saben diferenciar entre un producto de calidad y algo que podría terminar en la basura sin pasar por ningún intermediario.

En pleno florecimiento del pop nacional e internacional. Justo en la cresta de la ola de un año que nos permite distinguir de entre las estelas de nuestra ruta a grupos como Deerhunter, Arcade Fire, Lori Meyers, Robyn, El Guincho, Beach House, Woods, el siempre genial Sufjan Stevens y un largo e interminable etcétera. Incluso en un contexto semejante, en un paisaje tan inspirador es imposible librarse de esas ovejas negras que consiguen captar la atención a un corto plazo suficiente como para que algunas productoras piensen que merece la pena dejar la dignidad del oficio de la música por los suelos. Hablamos evidentemente de esos singles pegadizos y perecederos estribillos de corta y pega; de las canciones pop prefabricadas.

¿Por qué es imposible escapar de ellas? ¿Ha cambiado realmente la cultura musical en nuestro país? Es difícil saber cuál es la diferencia entre el ‘Waka waka’ de Shakira y el ‘Yo quiero bailar’ de Sonia y Selena. Probablemente la única diferencia sea que Shakira ha conseguido publicar muchos más temas pegadizos, por lo que puede parecer, a menos a primera vista, menos pasajera. Sin duda es difícil recordar un año sin alguna canción de  mal gusto, de escasa originalidad y que demuestre algún tipo de profesionalidad- recordemos que estos deberían ser mínimos exigibles a aquellos que, como King Africa, pueden llegar a números uno en listas como la de los 40 Principales-.

Puede que sea difícil escapar de esta “música” porque es demasiado fácil crearla. Dos personas han demostrado en un vídeo publicado en RS lo sencillo que es componer y grabar un ‘hit’ de estos tan resultones en aproximadamente 8 horas. El resultado lo podeis ver aquí mismo. En el vídeo se resumen todos los pasos que hay que seguir. Imprescindible para reírse un rato de Kesha, Enrique Iglesias y compañía.

C. Naval

Carlos Naval
Carlos Naval
Periodista. Formó parte de la redacción de HABLATUMÚSICA de 2010 a 2013. Actualmente continúa su carrera en diversas compañías del sector de la Comunicación.