Tonto es el que hace tonterias

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EL ELEFANTE ESTÁ BORRACHO | por Dani García

¿Os acordáis cuando Dumbo se la pilló doblada? “Picos” de surrealismo semanales

 

Trabajar en España no es trending topic. Solo habría que hacer un estudio del incremento de las ventas en los bares durante el día de hoy.

¿Por qué la mierda huele a mierda, Papá? – La mierda huele a mierda porque es mierda, hijo.

Que, ¿hay huelga? Me cepillo veinte cañas el jueves, el viernes festivo, lo empalmo con la Semana Santa, después me rompo la pierna con el cortaúñas, me cojo la baja pero cuando me voy a reincorporar me sale un quiste en la punta del cipote y ya ha llegado el verano, total que, mientras, he cobrado mi baja y la de mi madre que tiene aliens “hemorreicos” en el culo y la han declarado patrimonio nacional antes que a Altamira. Pero no solo funámbulo con mis pelotas hoy sino que en un arrebato de señorío y valores democráticos, me visto de piquete en uno de esos días decimonónicos que me dan a mí, lanzo huevos y rompo lunas a los que van a trabajar. ¡Joder! ¡Libertad de #huelbar y libertad de amenaza para todos!

Ser derrotista es mainstream. Primero, si fuéramos tan imbéciles daría la razón a los franceses que nos sitúan como el norte de África; por encima de mi cadáver no pasarán esos lloricas históricos que han tapado sus fracasos con verborrea propagandística. Segundo, el porcentaje de fracaso de la #huelbar no solo denota que hay suficiente masa cerebral en los ciudadanos de este país como para no perder el trabajo o un día de sueldo sino que hay un mínimo de conciencia de que tiempos difíciles = trabajar más duro, aunque haya que chupar la polla de camionero del recorte de nuestros derechos laborales. Y tercero, si tuviéramos menos luces que el camerino de Stevie Wonder haríamos festivales de cartel como el Sziget, en el huevo derecho húngaro, con el mejunje petardero de los sidosos LMFAO, el moco atascado en la laringe de Glasvegas, el pelo-coño de Ting Tings y, eso sí, el pelazo de Paolo Nutini (de este abusó un cura de pequeño) juntado con buenas bandas (estas de verdad) como Flying Lotus, Anna Calvi o The XX.

Resulta que no, que nos falta creérnoslo y abandonar ese derrotismo histórico, esa conciencia de inferioridad respecto al resto del mundo: que si en Estados Unidos se sacan los mocos con láser, que si los ingleses nos ganan en las Olimpiadas de meada de longitud, que si los franceses tienen esto y aquello en cultura, mamadas gratis para una banda de música y encima se las pagan. Propongo: ¿qué tal si actuamos y dejamos de hablar tanto? Hablar lo hacemos de puta madre, sí. Pues un grupo reducido de personas, simplemente con una idea, ganas de currárselo y con la mente abierta, se dedicaron a construir hace años: el resultado es que tenemos tres de los mejores seis o siete festivales del mundo: FIB, Sónar y Primavera Sound. ¿Y eso como lo han hecho? Trabajando, una innovación eso de trabajar oiga.

Festivales indies en el mundo pegas una patada a una piedra y te salen mil, especialmente todos ellos o son una acumulación de derrame cerebral de nuevas bandas indie de moda o un batiburrillo de cabezas de cartel que son los que venden las entradas más cuatro gatos para adornar y quedar muy cool que no los escuchan ni en La Almunia de Doña Godina. Personalidad, cero, la misma que los sindicatos españoles. Una personalidad lo dice todo, ese “enterismo” como diría Rafa y Fali, aquí lo hemos sabido definir para dar en el clavo. 72 horas seguidas con los artistas electrónicos que tú quieras, ¡tomar Sonar!, los más conocidos que llevan 20 años sin tocar y los mejores que hemos encontrado pinchando en un cuchitril de “encocaos” de Gölgskwtaiuk, y si te cuelo un petardeo de moda para hacerte tus pajas como Lana Del Rey también lo tendrás. Todas, todas, espera que lo repito, todas las bandas buenas actuales trayendo a clasicazos noventeros que escuchabas cuando te salían pelos en los testículos barra vagina, actuando como si fuera un rey absolutista (“tó pa mi, tó pa mi”) creando las alianzas estratégicas adecuadas, ¡toma Primavera Sound!, ahógate tres días cabrón y que se te quiten las ganas de ir a otro festival el resto del año. Llamar a Bob Dylan: – Oye, Bobby, que llevamos un tiempo montando ‘Glasto’ con playa (y por la bajini soltar los cinco ceros), ¿te vienes, no? – (murmullos inentendibles para que el agente acabe contestando: sí), ¡toma FIB!.

Y a pesar de esto montamos cirios judeo-masónicos porque Bob Dylan viene al FIB, bueno, ya no tengo muy claro si los indies se apuntan al carro de Dylan porque vieron Huracán Carter o están “poniendo verde” al FIB (¿lo pilláis? “poniendo verde”: este es mi nivel de humor a estas horas de la noche) porque es un festival comercial. Que es Dylan, joder, tampoco yo soy el más “dylaniano” y “dylanista”, que sí, que no te puedes “empastillar” en ese concierto, pero con tal de quejarnos. Quejarse, deporte nacional, lo unimos a Hipocresía, Hablar, La Ley del Mínimo Esfuerzo, Ha Sido Él y Me Da Igual y ya tenemos seis medallas de oro para Rio 2016, si el COI aprueba estos deportes como olímpicos, pero estoy seguro que para Madrid 2078 lo serán. New Order, Fatboy Slim, Die Antwoord, James Murphy, Richie Hawtin, Lana Del Rey, todos ellos los traigo los viernes normalmente a mi jardín, en especial New Order; Mazzy Star, The Cure, Justice, Björk, Wilco y Yo La Tengo vienen a las fiestas con los colegas; y Bob Dylan me canta sonatas antes de acostarme.

Cuanto más tienes, menos lo valoras, es una triste dinámica del ser humano medio que no sabe nunca lo que posee. No es inconformismo, es que no nos sale de los huevos decir que podemos ser los mejores si nos lo proponemos. Tenemos los mejores festivales de música del mundo y hacemos como el tonto que fue a cagar a la huerta y le tiró luego piedras a la mierda. ¿Somos tontos o algo parecido? Efectivamente, tonto es el que hace tonterías. ¿Y que más da si viene Lady Gaga al FIB, se viste de ornitorrinco y se mete un tucán por el culo?

_________________________

La huelga en twitter: @elefancracia

Todo el Elefante, aqui

Dani Garcia
Dani Garcia
Periodista. Formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2013, alcanzando especial repercusión con su columna 'El Elefante Está Borracho'. Actualmente prosigue su carrera en Doist PR.

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