8 músicos convertidos en mascotas publicitarias

Los anuncios, esas pequeñas dosis repletas de astucia y meditación con el único fin de hipnotizar al público y domarlo a su antojo hasta que caiga seducido ante la idea de un nuevo producto que no posee. Los músicos, por su parte, tan castigados dentro de un mundo infravalorado y afamados por su conveniencia a la hora de promocionarse no se quedan atrás si la cuestión trata de asomarse por el anuncio de moda, que al fin y al cabo lo que se pretenda vender quedará en un segundo plano si quien nos lo intenta despachar resulta ser una cara conocida.

No nos engañemos, aunque las letras de los artistas estén cargadas de himnos anticapitalistas, pocos son los que se atreven a decir que no a cheques con cifras desorbitadas a cambio de recitar ridículos slogans. Las marcas conocen el punto débil de los músicos y juegan con la ventaja del impacto que causan sus apariciones y la posterior traducción en un aumento considerable de las ventas.

Existen infinidad de ejemplos que nos demuestran que a la hora de promocionar una cerveza es mejor hacerlo con Love of Lesbian preparando una paella en un idílico día de verano, que si se trata del anuncio del sorteo de Navidad nadie como Raphael, Montserrat Caballé y su séquito o quién mejor que Bisbal cantando una estúpida canción para atraer a la gente a consumir Nocilla. Los hay quienes incluso se atreven a bromear con ello dentro de la propia música, como The Who y su ‘Sell Out’ (Track Records, 1967), con el que mostraban dar una imagen de grupo vendido  a la publicidad. Parte del encanto reside en la portada del álbum que deja ver a un Roger Daltrey, sentado en una bañera llena de judías de la marca Heinz.

Muchos serán los que se quejen pero tarde o temprano todos caerán rendidos ante los encantos de la publicidad y quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Bob Dylan (Victoria’s Secret)

El cantante estadounidense puede presumir de su veteranía no sólo en la música, también en la publicidad. Su patriótico anuncio con el lema “¿Hay algo más americano que América?” en la Super Bowl de este año ha dado que hablar, pero no tanto como el spot que realizó para la marca de lencería Victoria’s Secret, que levantó ampollas entre los seguidores del cantante. Un anuncio que deja ver a un Bob Dylan, de 62 años, perdiendo literalmente su sombrero y poniéndole ojitos a la modelo Adriana Lima.

Johnny Rotten (mantequilla Country Life)

El símbolo de la repelencia al sistema tampoco pudo resistirse a mostrar su rostro dentro del mundo de la publicidad. Esta vez el cantante de los Sex Pistols aparecía en un anuncio de mantequilla, convertido en un auténtico dandy inglés que alababa el sabor británico de la mantequilla Country Life. El spot, realizado casi en forma de parodia, evidencia la postura de un Rotten vendido al sistema que tanto criticaba en canciones como ‘Anarchy in the UK’. Quién te ha visto y quién te ve Johnny.

Lana del Rey (H&M)

El particular estilo de la cantante le llevó a protagonizar la campaña otoñal 2012 de la cadena de moda sueca. El spot, ambientado en los años 50′, se convirtió en el cortometraje comercial ‘Blue Velvet’, donde luce prendas de H&M y en el que al menos aparece cantando el tema que grabó para promocionar la colección. La marca de ropa, que obtuvo grandes beneficios con esta colección, supo encontrar el filón en su campaña con una Lana del Rey obsesionada en buena parte con su imagen, que aúna los términos de música y moda.

Iggy Pop  (seguros Swiftcover)

Antes de anunciar bebidas espirituosas por televisión, el cantante ya hizo sus pinitos en esto de la publicidad, aunque con unos resultados bastante desastrosos.  El anuncio en cuestión es de una aseguradora que fue retirado al poco de estrenarse por ser considerado fraudulento. En el spot se muestra a Iggy y un siniestro títere gritando ¡Estoy seguro de mi seguro! El problema llegó cuando se supo que la compañía no permitía que los artistas asegurasen sus automóviles, resultando bastante improbable entonces que Iggy tuviese su coche asegurado con ellos.

Michael Jackson (Pepsi)

Sin duda uno de los acuerdos más millonarios y rentables fue el del cantante junto a la marca Pepsi en la década de los 80′, en una campaña titulada ‘La elección de una nueva generación’ que muestra a un Michael Jackson, en la ola de la popularidad, sorprendiendo a uno de sus seguidores con el que no duda en sumarse a bailar. Su relación con Pepsi empeoró en 1984 cuando el famoso pelo de Jackson ardió en mitad de un rodaje quemándole el cuero cabelludo.

Ozzy Osbourne (Samsung)

Otro de los veteranos en esto de la publicidad es Ozzy Osbourne. La mala pronunciación del cantante de Black Sabbath y la marca de teléfonos Samsung se aliaron en esta campaña para remediar la incomprensión del cantante. Su afectada capacidad de expresión, intensificada por la infinidad de sustancias ilegales, fue la excusa perfecta para publicitar un teléfono de rápida escritura en un anuncio que al menos resulta ocurrente.

Lou Reed  (Scooters Honda)

La canción de Reed ‘Walk on the Wild Side’ sirve de perfecta banda sonora a la hora de vender motos Honda en un ambiente nocturno de la ciudad de Nueva York. El anuncio formaba parte de una campaña que recogía la aparición de celebridades como Miles Davis, Grace Jones y Devo, en un intento por transmitir una imagen más fresca de la marca. El más emitido fue sin duda el de Lou Reed que, quizás por su personalidad, las gafas de sol o su frase final “Don’t settle for walking”, supo vender mejor y de forma más atrayente la idea de una scooter Honda roja.

Hombres G (cigarrillos Montana)

En el panorama nacional, antes de que se dedicasen a hacer musicales y en una época en la que todavía se publicitaban marcas de cigarrillos, Hombres G también se sumaron a la moda de los anuncios con su canción tontorrona ‘Tú me gustas’ sumidos en el ambiente hortera del momento.

Yaiza Sotohttps://hablatumusica.com/
Redactor en HABLATUMÚSICA. Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.