Una broma interminable

¿Es demasiado caro ver resucitar a The Rolling Stones por entre 130 y 1.174 euros? Cierto, una resurrección que coincidió con su 50 aniversario, pero que desató una enorme polémica, reavivada por la ‘broma’ de Mick Jagger durante el concierto inaugural de esa gira de reconciliación. Se dirigió al público, que abarrotó totalmente el londinense O2 Arena, y les preguntó qué tal estaban los de los asientos baratos, “aunque tampoco son tan baratos”, comentó jocosamente. ¿Qué convierte en algo injusto unos precios tan desorbitados? Es indudable que la gente está más que dispuesta a pagar las entradas. Incluso pagarían un poco más, por lo que pudo verse en el O2, y eso que el coste de producción no sería mucho mayor del que se gastó U2 por concierto en su 360º Tour (con unos precios por entrada que iban de 55 a 95 euros). Lo que lo convierte en una verdadera barbaridad, que tiene muy poco de broma, es que los precios baratos no prevén siquiera que uno de sus seguidores ronde menos de los 30 años y pueda ser de origen humilde. Hasta el Teatro Real de Madrid, cuyas entradas para el estreno de una ópera pueden alcanzar los 363 euros ofrece entradas ese mismo día por 10 euros -aunque, dicho sea de paso, ya han tenido que cambiar la Flauta Mágica de Mozart por la Novena Sinfonía de Beethoven para ahorrar gastos-. ¿Es culpa de los Rolling Stones? Algunos afirman que ellos mismos no tenían ni idea -o les daba igual el precio-, pero las bromas pesadas… podrían guardárselas, porque para algunos resulta una patada en el culo comparable sólo a lo que se siente al ver publicados los fraudes cometidos por algunos políticos por cobrar un poco más o las abultadas nóminas de los futbolistas más mediáticos del mundo: una mueca burlona e interminable del destino.

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Carlos Naval
Carlos Naval
Periodista. Formó parte de la redacción de HABLATUMÚSICA de 2010 a 2013. Actualmente continúa su carrera en diversas compañías del sector de la Comunicación.