Mylo Xyloto, la historia de una pareja de enamorados que viven oprimidos en una sociedad represiva. Este es el nombre y el argumento del nuevo álbum de estudio de una de las bandas más importantes del planeta, Coldplay. Tras el Viva La Vida Or Death And All His Friends vuelven Chris Martin y cía con el que es ya su quinto trabajo.

La primera escucha del Mylo Xyloto no sorprende. Aún así, y teniendo en cuenta que estamos hablando de Coldplay, lo mejor es no sacar conjeturas antes de tiempo y darle una segunda oportunidad. En las posteriores, descubres que realmente lo que estás escuchando no llega. Si por alguna cosa se han caracterizado los ingleses a lo largo de su trayectoria es por tener un ‘algo’ sumamente especial que logra, mediante un acorde preciso, tocarte el corazón (me declaro adicto a la intro de Fix you). Aunque en este caso, nada. Un vacío musical que evoca a grupos de medio pelo, un quiero y no puedo que se repite durante catorce temas, incluyendo los preludios.

Por otra parte, e intentando dejar de lado el resultado final, debemos reconocer que Coldplay ha buscado siempre una evolución musical. Ya lo pudimos apreciar en su disco anterior (a mi parecer un álbum de notable) y en este caso se hace evidente la voluntad del grupo de ofrecer un producto trabajado, evolucionado. Aún así se demuestra que ni grupos del talento de Coldplay consiguen lo que quieren.

El Mylo Xyloto presenta un inicio que llama la atención. Hurts Like Heaven y Paradise son dos temas atractivos, resultones, pero que pierden cuando vamos más allá. El primero de ellos nos presenta a unos renovados Coldplay, guerrilleros, con unas bases muy similares a las de Vampire Weekend. Paradise, por su parte, mantiene una introducción potente que se desinfla al final. Las letras, una vez más, dejan bastante que desear, y se recurre demasiado frecuentemente a los cánticos corales que tanta afición despertaron a raíz del Viva La Vida.

Charlie Brown es un refrito típico y tópico. Una pieza reinventada muy similar a Glass of water. Los cortes más lentos, como Up In Flames o U.F.O, no destacan. Son sosos, insulsos. La excepción (siempre hay una) es en este caso Us Against The World, que gana con escuchas y está claramente por encima del resto.

A su favor debo decir que el single Every Teardrop Is A Waterfall no es merecedor de los palos que recibió. Como mínimo, tiene cierto gancho y resulta agradable al oído. Al igual que Major Minus, la que considero la mejor pieza de este Mylo Xyloto. Melodia fresca, imprevisible, contundente, hermana lejana de Shiver del mítico Parachutes. Aunque su antítesis es Princess of China, con la (desafortunada) participación de Rihanna. Un tema que en unos días corearán estadios infinitos, aunque su originalidad y/o calidad brille por su ausencia.

Este último trabajo es el mejor ejemplo de que los Coldplay del Clocks y los acústicos deliciosos quedan ya muy lejos. Chris Martin y los demás ahora llenan coliseos, colaboran con los artistas más populares y sus temas están en todas las radios del globo. La vida es cambio y el cambio evolución, aunque en muchas ocasiones la calidad y el talento se pierdan por el camino.

CAPITAL RECORDS[2011]

[4,5]

Sam Gutiérrez

Contenidos similares: