Inicio OPINIÓN DEL PEOR AL MEJOR Los discos de Queens of the Stone Age: del peor al mejor

Los discos de Queens of the Stone Age: del peor al mejor

Desde el oeste de EEUU llegó uno de los que mi compañero José Roa denominó la santísima trinidad del rock: Jack White, Dave Grohl y Josh Homme. Este último es el responsable del recorrido de Queens of the Stone Age. Con muchos colaboradores, Josh Homme siempre ha estado al frente de la banda, eligiendo el siguiente paso, puliendo y perfeccionando el sonido… Un auténtico visionario de su particular rock, no sé si stoner o no, pero jodidamente personal.

5. ‘Era Vulgaris’ (Interscope, 2007)

Es una verdadera pena tener que ordenar los discos de una gran banda, como siempre, pero analizando cada uno con paciencia, su largo publicado en 2007 es el que menos aporta a la brillantez de QotSA. No hay duda de que de no existir se echaría en falta ‘Sick Sick Sick’, ‘I’m Designer’ o la simplemente perfecta ‘Make It Wit Chu’, pero las ideas y el sonido que rodea al resto de largos es más compacta. Incluso este largo que coloco en última posición me parece de grandísima calidad y es responsable de abrir muchas nuevas puertas a la evolución sonora del grupo cuya proyección se verá seguramente en el próximo disco.

4. ‘Lullabies To Paralyze’ (Interscope, 2005)

Continuando el refinamiento del sonido que comenzó con ‘Songs for the Deaf’, ‘Lullabies to Paralyze’ es una obra de contrastes, de guitarras pesadas y transiciones suaves aderezado por los coros en falsete muy reconocibles del grupo, auténticas señas de identidad de los de Homme. Probablemente este sería el trabajo que contiene aportaciones de todas las obras de la banda, como si fuera el punto de encuentro. Así, se desarrolla con cortes menos desesperanzadores que los de sus comienzos y menos experimentales que ‘Songs for the Deaf’.

3. ‘Songs For The Deaf’ (Interscope, 2002)

No hay duda, este fue el disco que hizo famosos a QotSA. Hay un millón de razones que pueden haber sido la causa. ‘No One Knows’ puede ser una, el cambio repentino de la monotonía que puede repulsar al gran público de sus dos primeros largos, la inclusión de los originales coros que ya aparecían en el ‘Rated R’ que se convierten en el sello personal del grupo, la colaboración del grandísimo Dave Grohl, la evolución de la composición de la banda, que puede pasar de momentos extremos a puentes ligeros de forma coherente. Este largo fue el que estableció las razones por las que realmente sería conocida la banda estadounidense, el comienzo de tratar la calidad sonora como una prioridad y sus repentinos contrastes.

2. ‘Rated R’ (Interscope, 2000)

Sin pretender para nada decir esto de “los primeros eran mejores”, he decir que puede que aquí lo mejor o lo peor no tenga mucho sentido. El aporte que supuso ‘Rated R’ y su largo homónimo para la música moderna es muy muy grande ya en el 2000 y el 99 respectivamente. Es tan monocorde y tan desesperanzadora que probablemente sea absurdo calificar a esta banda como stoner rock o con cualquier término que no sea exclusivo y específico. El corte con el que abre ‘Rated R‘ (nombre que significa prohibido para menores de edad): ‘Feel Good Hit of the Summer’, que va nombrando sustancias y líquidos prohibidos para menores y muchos de ellos prohibidos de por sí, es un tortazo en la cara. El largo suena crudo y plano comparado con los siguientes, pero es el pilar maestro de la carrera de QOTSA.

1. ‘Queens Of The Stone Age’ (Mans Ruin/Loosegrove, 1998)

Me dijo una vez un amigo que los punteos de Santana son una mierda puesto que los podría tocar cualquiera y no tienen ningún mérito. La equivocación reside en que algo que pueda tocar todo el mundo puede tener muchísimo más mérito que algo que sólo pueda tocar yo del mismo modo que a uno le puede gustar más Jimmy Hendrix y a otro más Steve Vai. El auténtico mérito de QotSA no reside en haber conseguido obras de grandísima complicación, que lo hicieron, sino en acuñar una forma de plantarse ante la música, casi una filosofía de vida puesta en canciones, y eso es lo que vale su peso en quilates.

Su largo homónimo supuso un antes y un después para el rock ya en el año 99, bucles ruidosos y pesados que hipnotizan, punteos de guitarra oportunos que se clavan en el tímpano con intenciones dañinas. Puede que ‘Songs for the Deaf’ pudiera ser mejorado y retorcido en el estudio de grabación, pero es la crudeza de su primer largo la que contiene el código genético de la carrera de las reinas de la edad de piedra.

Fernando Naval
Fernando Naval
Este ingeniero rockero formó parte de HABLATUMÚSICA de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue si carrera musical como guitarrista de varias formaciones.

2 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here