Genios sin salir de su habitacion

Internet ha supuesto un gran cambio en todos los aspectos de la vida en la actualidad. En lo relativo a la música podemos hablar que ha afectado desde la forma de consumirla, compartirla o incluso las maneras de recabar información y formarse. La situación que se ha dado es que desde su propia habitación una persona puede aprender a tocar un instrumento con vídeos, manuales o foros. Puede encargar que le llegue una guitarra a casa, descargarse música en la que esté interesado, ver directos de grupos, componer piezas y subirlas para que el mundo las vea y opine, critique, insulte o ensalce.

La mayoría de las personas estamos de acuerdo en que es una experiencia mucho menos real. No es lo mismo ver un concierto desde casa con un tazón caliente que estar en la primera fila de un festival internacional notando esos nervios en directo, esa rabia, esa sensación de que estás vivo.

Al mirar hacia atrás a la historia de forma objetiva se puede observar que músicos influyentes generaban a su alrededor un eco de su grandeza. A su paso creaban una tendencia, un estilo y en el mejor de los casos marcaban una época. Podemos citar por ejemplo a Joy Division como creadores de una tendencia post punk deprimente que llega hasta nuestros días, The Smiths podrían ser los creadores del estilo indie y The Beatles unos de los grandísimos privilegiados en ser el santo y seña de su tiempo. Todo esto viene a que en el pasado las circunstancias sociales importaban mucho en la aceptación de una banda y sobre todo en la repercusión que su música tenía. Al fin y al cabo es lo que realmente se transmitía a las generaciones siguientes, creando un mito. Internet ha contribuido a que un individuo pueda elegir qué influencias quiere tener porque desde su casa se descarga la música que le da la gana, y aunque sea de forma menos real, y bastante limitada, puede vivir en la época musical que desee y crearse su propio entorno.

Una cosa es aprender a tocar un instrumento tú solo y otra muy diferente empezar a hacer la música de tu propio mundo como hizo Picasso en el mundo de la pintura, no dejarse influenciar por lo que otros consideraban real, bonito o bueno.

Daniel Lopatin | HTMA la sombra cálida de internet han despegado individuos que componen desde su cama como (nombres junto a nombres artísticos) Alam Palomo o Neon Indian, Ernest Greene o Washed Out, Noah Lennox o Panda Bear, Sascha Ring o Apparat, Alec Koone o Balam Acab… Entiéndase que no es que literalmente elaboren sus composiciones desde la cama, sino que lo hacen apartados de todo, en soledad absoluta. Del individuo al mundo.

Resulta curioso que a pesar de su separación y su soledad todos estos artistas tienen un producto con similitudes que está marcando un estilo y que, el tiempo dirá, a lo mejor el sonido de una época. La música tiene un componente de melancolía y lentitud, de levedad pesada, de experimentación electrónica… Lo que ha sido denominado chill-wave este año pasado, antes conocíamos como pop hipnagógico y puede tener la etiqueta de witch house de cara al futuro.

No quiere decir esto que no hay forma de escapar de una mínima influencia, sino que diferentes personas respondiendo a los mismos estímulos de soledad y de micro época en el dormitorio también han recreado unas circunstancias similares, y son tan esclavos de ellas como lo fueron REM en su tiempo a pesar de ser unos rompedores. El hecho es que su obra está enlazada con un espíritu introspectivo que las encasilla en una misma corriente.

No debemos considerar malo el distanciamiento entre el artista y su presente, sino la forma de acceder a algo más auténtico y sobre todo diferente. En un mundo saturado por la música y la información sólo queda éxito para los mejores y los que sorprendan. No podremos encontrar mejor forma de sorprender a la sociedad que replantear el entorno del músico. Reinventarlo.

por Fernando Naval

Fernando Naval
Fernando Naval
Este ingeniero rockero formó parte de HABLATUMÚSICA de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue si carrera musical como guitarrista de varias formaciones.