Janelle Monáe | The Electric Lady

Janelle Monáe tiene un don, nadie consigue elevar su música hasta universos tan lejanos. Lo utilizó en su primer EP, ‘The Chase’, contando la historia de Cindi Mayweather, la androide que decide luchar contra el sistema y acaba enamorándose de un ser humano. Lo potenció hasta bordear la obra maestra en ‘The ArchAndroid’, un segundo álbum dividido en dos suites repletas de imaginación y un sonido que mezcla un R&B actual con otro futurista. Distópico, ecléctico. Genial.

En su tercer y esperado disco, ‘The Electric Lady’, la artista neoyorquina nos ofrece las suites cuarta y quinta de su obra magna. Monáe, lejos de acomodarse en el universo creado con ‘The ArchAndroid’, ha tomado un camino más clásico en cuanto al sonido y concepción del disco. Cortes más tradicionales se alternan con coros épicos y evocadoras secciones instrumentales marca de la casa. ¿Decepcionará al fan acérrimo de la Janelle Monáe hecha de circuitos eléctricos y habitante de la fantástica urbe de Metrópolis? En absoluto. ¿Está a la altura de la desbordante imaginación desplegada en sus tres primeras suites? Vayamos por partes.

El primer single, ‘Q.U.E.E.N’’, se trata de una bailable y rítmica colaboración con Erykah Badu. No es un rompepistas, no es un hit, no es un ‘Cold War’ o un ‘Tightrope’ y sin embargo. Más potente es la preciosa balada ‘Primetime’ interpretada a dúo con el rapero Miguel, un corte eficaz y emotivo.

Uno de los grandes momentos de este ‘The Electric Lady’ llega con ‘Dance Apocalyptic’, un frenético tema con el que es prácticamente imposible no ponerse en pie para bailar. ¿Alguien ha dicho ‘Jackson Five’ subidos de revoluciones? El positivismo y ganas de vivir impregnan este noveno corte del disco que finaliza con una voz robótica que nos recuerda que los orígenes de Monáe no son humanos.

‘Look Into My Eyes’ es la heredera directa de un sonido preciosista que recuerda poderosamente a producciones musicales para películas de James Bond. Una inmejorable forma de cerrar la cuarta suite y dar comienzo a la quinta con una brillante pieza instrumental.

Si algo se echa de menos en este tercer trabajo es una mayor diferenciación entre sus dos partes, falta un ‘Wondaland’ o un ‘Neon Valley Street’ con las que marcar la diferencia. Todo suena a menos ambicioso que en anteriores ocasiones. Es complicado sacarte de la cabeza la cuasitribal ‘Ghetto Woman’, leitmotiv del espíritu feminista y reivindicativo que Janelle Monáe ha querido imprimir a este disco. Sin embargo el broche final no noquea como debería, ‘What An Experience’ es un recuerdo de los 80’ que se aleja de la intensidad emocional de, por ejemplo,  ‘BaBopByeYa’.

Lo que está claro es que el último trabajo de esta extraterrestre provoca unas ganas incontrolables de bailar, nos eriza la piel y nos lleva de la mano a su mundo lleno de atmósferas evocadoras de un futuro que sin conocerlo ya nos provoca nostalgia.

Pedro Moral
Periodista especializado en Cine, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue su carrera en diversos medios.