Alice in Chains | The Devil Put the Dinosaurs Here

CAPITOL RECORDS

6,8

Con su quinto álbum de estudio, el hijo metal bastardo del Seattle de los noventa retoma su creación discográfica con este segundo álbum desde su vuelta a los escenarios en 2005, ‘The Devil Put Dinosaurs Here’ (2013). Un título crítico y sarcástico para un álbum que, aun veintiséis años después de la formación de la banda, todavía recuerda a la perfección sus orígenes y los expande hacia nuevas fronteras.

No sorprenden temas como el homónimo, como “Hollow” o como “Stone”: cortes oscuros y potentes que no olvidan la melodía como arma principal y necesaria. Otros temas parten de una premisa más suave en “Scalpel” o “Voices”, dejando ver una homogeneidad no forzada en el disco, donde desde el tema más tranquilo hasta el más intenso, todos comparten una espina dorsal común que mantiene siempre firme al álbum. En esta vertiente más pausada, sin perder su presencia, se encuentran similitudes con el prototipo clásico de balada soft rock, debido en gran parte al trabajo armónico de voces y coros, así como a progresiones comunes, aunque efectivas.

Así, como estas suscitan una ligera sensación de haberlas escuchado con anterioridad con ese matiz negativo –que no del todo entorpecedor-, el cuerpo de su trabajo se encuentra algunos decibelios por encima y, aunque como dije, no deja atónito ante su novedad, sí consigue abrasivos riffs como en “Lab Monkey” y conjuntos atronadores que desembocan en imparables solos como el de “Phantom Limb”; más metal en una interesante combinación.

Con el paso de los años y la pérdida de varios de sus antiguos miembros (Mike Starr o su co-fundador Layne Staley), no permiten alegrar el tono de sus letras, que por otra parte, es un aspecto esencial de su estilo. La depresión de sus versos danza junto a la música mientras comparte el escenario junto a la mordacidad de su título en una, tristemente, real ironía tanto religiosa, como política y social en líneas como “The devil put dinosaurs here / Jesus don’t like a queer / No problem with faith / Just fear”.

La producción de este quinto álbum bebe de su propia influencia, en un espacio sonoro abierto que suena claramente a aquellos que abarrotaron las producciones del hard rock y el metal de hace más de dos décadas. Intricadas fórmulas en exuberantes capas vocales e instrumentales, bajos mordientes y agresivos que disfrutan de un claro protagonismo de la mano de pesadas baterías que resuenan machacantes; una mezcla complicada en la producción que soluciona con precisión, aunque sin alardes ni grandes comeduras de cabeza.

Mantienen una línea fiel, encontrando cabida en lugares más comunes para un público más amplio. Que nadie se alarme, ni se venden ni traicionan su esencia, pero el nuevo camino es el de buscar nuevos recovecos de manera parsimoniosa en los que afianzar un sonido que nació hace casi tres décadas pero que, desafortunadamente, no ha podido dar más de así. Hasta ahora. No obstante, no tienen intención de pisar el freno.

José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.