The Strange Boys | Live Music

ROUGH TRADE RECORDS [2011]

[7]

No hablaremos de un disco en directo si no de Live Music, el ultimo álbum de The Strange Boys que arranca con un buenísimo tema y que coincide con el primer single editado. El piano predomina en Me and You y, a pesar de repetir los teclados, uno no se cansa de escucharlo. Es más, se acaba por convertir en un bonito homenaje a este clásico instrumento musical. Si no se entiende el porqué de esta afirmación hay que acudir a la hemeroteca virtual para ver el gran vídeo que han realizado. Por mucho que suene el piano, nos quieren decir, la realidad es que está en casi todos los momentos de nuestra vida; sea de una forma u otra. De lo mejor que se puede escuchar en todo el disco.

Lo cierto es que el título es intrigante… ¿tiene algo que ver con su deseo de volver a la esencia de la música sin retoques y restarle importancia a la post-producción? ¿O puede ser que nos estén probando para sacar un disco en vivo? ¿O simplemente es una forma sutil de invitarnos (no a la entrada) a que vayamos a ver su directo? Descarto las dos primeras posibilidades. En cuánto a la primera, no creo que lo logran: este tercer disco es en el que más se puede notar las horas de estudio, de mezclas, de subidas y de bajadas. Sin que llegue a sonar excesivamente “tocado”, lo es más que sus dos primeros discos. En referencia a la eventualidad de un disco en vivo, sinceramente deseo que no… ni se lo merecen, ni tienen capacidad para ello. Aún. La última idea es la que parece más lógica; solo habrá que esperar que vuelvan a pasar por nuestro país.

Hay algo en la voz de Ryan Sambol que sigue recordando a la de Pete Doherty. Sobre todo en la forma en la que los dos tienen de alargar las palabras y junto a ello mantener una pronunciación clara. Se aprecia en especial en la canción Omnia Boy, la otra indispensable. Puede ser uno de los motivos por los que la revista musical NME afirma “si The Strange Boys serían británicos, a estas alturas uno tiene la impresión de que serían oficialmente algo grande”. Con unos riffs de guitarra y unos punteos excelentes recuerdan mucho al Bob Dylan en la canción Tweedle Dee and Tweedle Dum. Además, como aquél, se sustenta en el apoyo de la harmónica en algunas de las canciones. Por ejemplo en Punk´s Pijama, una de las más rockeras del tercer disco del cuarteto de Austin (Texas).

Saddest tiene un inicio muy melancólico que se rompe hacia la mitad de la canción cuando es interrumpida bruscamente durante menos de un minuto con unos ruidos de fondo y los coros en un primer plano. Para volver a dar paso al combo piano-batería. En ocasiones pueden recurrir con demasiada perseverancia en el ritmo que les está llevando a ganarse su puesto. Hay algo en Over the River and Through the Woulds que hace pensar que ya la has escuchado o al menos reflexionar acerca de si ya ha sonado. Live Music es un disco largo, con catorce canciones, pero no sirve de excusa para que un grupo que está trabajando en ser conocido y reconocido.

Se les agrupa bajo el género de garage. Sin duda son mucho más. Porque el disco tiene un toque de funk. Por supuesto que el rock (en algunas de sus facetas como el blues o el honky tonk, entre otras) planea sobre todas las canciones. Normal en un grupo compuesto por dos guitarra, un bajo y batería. Una pena que decidan intenta innovar con la última canción, Opus, porque deja un sabor final agridulce cuando el público aprecia más lo azucarado.

Alejandro Erquicia

Redacción #HTM
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