Neil Young emula a Steve Jobs: nace PonoMusic

La música que escuchas está enferma. Cada uno de los temas que buscas en tu plataforma de streaming favorita, que descargas en MP3 o, incluso, que compras en CD difiere hasta extremos asombrosos de lo que el artista ha creado realmente en el estudio. Nada de esto es información nueva; lo que sí lo es, es que podríamos estar en la frontera del cambio.

Neil Young es un hombre polifacético y testarudo que cuando vislumbra un objetivo, no descansa hasta conseguirlo. Su última obsesión es devolver a la música algo más que ventas o comercialización; es devolverle calidad. Que al público le vuelva a importar la calidad de la música que escucha es uno de los fines, ofrecer a la gente el auténtico sonido que el estudio ha visto nacer. ¿Y cómo piensa hacer eso? Con su nueva invención: PonoMusic.

El concepto de esta creación surge como un ecosistema completo que consta de su propio reproductor, PonoPlayer, y una aplicación que servirá para gestionar tus álbumes, sincronizarlos con otros dispositivos y como plataforma de compra, además de contar con recomendaciones sobre qué equipo de escucha (auriculares, monitores, altavoces, etc.) sería el idóneo.

¿Cuál es la diferencia respecto al CD o al MP3?

Al transformar un archivo de audio a MP3, el rango dinámico (la diferencia entre el volumen más bajo y el más alto), el detallismo y la claridad del sonido se ve deteriorado al verse comprimido. Para que ocupe menos espacio se elimina información, contenido sonoro necesario, que se pierde en el resultado final. Con el CD sucede lo mismo aunque en una escala mucho menor. Para entender lo siguiente, necesitamos unas nociones básicas:

  • Kilohercios: en audio, indican la cantidad de frecuencias por segundo que se leen o reproducen.
  • Bits: calidad del sonido digital, como la cantidad de píxels en imagen.

Ahora que tenemos estos dos imprescindibles conceptos claros, veamos la diferencia entre los formatos comunes y lo que ofrece PonoMusic:

  • CD: 44.1 Khz/16 bit
  • Alta Resolución: 192 Khz/24 bit

[inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]A día de hoy, ni siquiera se suele grabar por encima de los 48 Khz, básicamente, porque la gente no va a poder escuchar la diferencia[/inlinetweet]. El misterio y la expectación de esta nueva forma de escuchar música (aunque el formato sea el conocido FLAC) se traduce en transformar el sonido analógico en digital con el menor peso posible y sin perder ninguna de las fundamentales características de la musicalidad del sonido, eliminando ecos y feedbacks propios del sonido digital. Una tarea difícil pero que, a la vista de las declaraciones de músicos como Dave Grohl, David Crosby, Norah Jones o Bruce Springsteen, parece haber devuelto la pureza, el mimo y la excelencia al acto de escuchar música.

Redacción #HTM
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