Los Soprano | BSO

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Siempre que voy a ver una película en la que aparece el nombre de James Gandolfini sufro. Me duele que este actor grueso y de respiración animal no me convenza en pantalla grande. Supongo que ser Tony Soprano fue demasiado. No entraré a debatir si Los Soprano es la mejor serie de la historia pero sin duda su personaje central, ese capo de Nueva Jersey de retorcida moral (entre Kafka y Nietzche) que sufre de ataques de ansiedad, es el primer gran (anti) héroe del siglo XXI.

Y aunque nos encantaba ver como todas las mañanas Gandolfini anda con pesadez y en bata hasta la puerta de su enorme casa para coger el periódico, Los sopranos no son solo la figura de Tony, también tenemos a la inmensa Edie Falco como Carmela, o a Michael Imperioli haciendo del inolvidable Chris Moltisanti, un Toni Sirico constantemente en chándal interpretando a Pauli o la atractiva Drea de Matteo mascando chicle siendo Adriana La Cerva. Y aparte, un puñado de directores como Timothy Van Patten o Steve Buscemi orquestados maravillosamente por el creador, David Chase. Pero además, esta obra maestra tiene una banda sonora excepcional llena de momentos sublimes que hacen que la serie roce una intensidad dramática irrepetible en el mundo catódico.

HBO y después, los primeros acordes de Woke Up This Morning, de la banda Alabama 3. Chase, que se encargó de elegir cada una de las canciones que suenan en la serie, escuchó este tema y decidió colocarlo en la intro. La letra que habla de un padre que no enseñó a su hijo a  diferenciar el bien y el mal se pega a las imágenes de un Gandolfini conduciendo desde Nueva York a Nueva Jersey. El brazo peludo en la ventana, el humo del puro, la suciedad de una ciudad a través del cristal del coche… Ya es un clásico.

David Chase tenía un colaborador de lujo para elegir los cortes. Un tipo con pañuelo en la cabeza, que toca con Bruce Springsteen y que se llama Steve Van Zandt. La contundente presencia de este guitarrista siempre llamó la atención de Chase y no dudó en invitarle a ser parte del elenco como una especie de finísima caricatura del mafioso. Una canción suya titulada Inside of me aparece en uno de los capítulos.

Primero rodaban y montaban, luego elegían la música. A veces Chase proponía hasta 20 canciones para una sola escena. Entre ellas había temas muy cercanos a la trama -Chase explicaba que las letras de las canciones eran como un coro griego dentro de la escena- y otros que no tenían nada que ver. La segunda temporada, por ejemplo, abre con It Was A Very Good Year de Sinatra, una canción no tan pegada a lo que cuentan las imágenes… Memorable escena la de Pauli follando mientras aumenta el punto nostálgico de la melodía.

En conjunto es irremediable notar la influencia de Martin Scorsese y su uso de la música. El propio Chase reconoce que la banda sonora de Malas Calles le cambió la vida.

Elvis Costello y su intimidante figura es uno de los nombres más repetidos. Su High Fidelity cierra el comienzo de la tercera temporada. El teclado y la personalidad de la voz de Costello se cuelan entre las dificultades de Tony para sobrevivir entre la basura. También repiten varias veces los Stones, inolvidable la sinuosa voz de Jagger cantando Moonlight Mile en ese capítulo que encabezada el principio del fin. Mafiosos que esconden cadáveres, restaurantes que explotan y la familia reunida en navidad.  The Kinks, Van Morrison,  Howlin’ Wolf, Ben E. King, Chuck Berry, Billie Hollyday, Pink Floyd y hasta Los Panchos suenan entre los desgastes de Tony y sus chicos. Pero el único que grabó un tema para que se escuchase exclusivamente en la serie  fue Bob Dylan. El músico hizo una maravillosa versión de Return to me de Dean Martin.

Siempre, en cada final de cada capítulo, las imágenes se fundían en negro y una canción comenzaba a sonar para  que poco a poco el espectador entrara de nuevo en el mundo real. Millones de personas despertando del letargo que suponía ser testigo del día a día del cabrón más carismático de la televisión. Y apuesto a que cada uno de nosotros tiene un final de capítulo que recuerda especialmente. Os dejo el mío: Tony Soprano sentado en una cuadra a las 3 de la madrugada acariciando a la preciosa Pie-O-My, su yegua. Poco a poco Dean Martin y Ricky Nelson entonan My Rifle, My Pony And Me