Scissor Sisters | Magic Hour

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Algunos iluminados vieron en Scissor Sisters al típico boom que consigue la fama internacional con un single y poco después desaparece. Fue en 2006, cuando estos divertidos norteamericanos reventaron todas las listas de ventas con su segundo álbum, Ta Dah, con su archiconocido I Don’t Feel Like Dancin’ por bandera. Un disco aclamado por crítica, público y por personalidades de la música como Elton John o Bono de U2. El primero colaboró con la banda en conciertos puntuales, mientras que el líder de los irlandeses U2 afirmó que Scissor Sisters era “el mejor grupo de pop del mundo”. Ahí queda eso.

Nos podían gustar más o gustar menos, pero lo que estaba claro es que la formación liderada por Jack Shears y Ana Matronic no dejaba indiferente. Con una puesta en escena hilarante y un espectáculo de directos, el quinteto neoyorquino aprovechó el filón de sus dos primeros proyectos  para erigirse como símbolo gay por unanimidad y hacer buena caja con una gira por todo el planeta que les llevó a actuar en lugares tan emblemáticos como Trafalgar Square de Londres o el Coachella Music Festival.

Cuatro años después, en 2010, llegó Night Work, que siguió una línea bastante continuista, aunque ya se intuía cierto cambio en su repertorio, que tendía a verse cada vez más impregnado de elementos electrónicos. A pesar de la épica del single de aquel disco, Fire With Fire (pasó sin pena ni gloria), su pop era cada vez más house. Y ahora, con este Magic Hour, editado por Polydor y Casablanca, la progresiva mutación electronico-discotequera de Scissor Sisters es ya una evidencia.

El cuarto disco de la banda norteamericana ha contado con colaboraciones tan contrastadas como Calvin Harris, Alex Ridha (solo falta David Guetta) o Azealia Banks. La mano de Harris y Ridha se hace manifiesta en los dos singles de este Magic Hour: Only The Horses y Shady Love. Ambas son piezas resultonas, excesivamente cargadas de sintetizadores y que de bien seguro llenarán pistas de baile, si bien no hay rastro del gancho pillo y desenfadado que caracterizó a Scissor Sisters. Encontramos solo un par de cortes que sí mantienen esa esencia que les dio a conocer. Baby Come Home o Inevitable son los dos únicos vestigios de los Scissor Sisters que hicieron revolotear al mundo.

Sin embargo, lo más negativo de este LP es la presencia de temas prescindibles y absurdos, como Keep Your Shoes o Let’s Have A Kiki. Lo que hace años nos hizo gracia, ahora nos deja indiferente. Un auténtico despropósito sin frescura alguna que aparte de no aportar nada, se asimila más a un hit de Tata Golosa que a una creación de los padres de Take Your Mama.

Es una verdadera lástima que los gustos del público discotequero hayan condicionado tanto el cuarto trabajo de la formación de Nueva York. Tras repasar de arriba a abajo este Magic Hour, qué lejos queda ese I Don’t Feel Like Dancin’… Y qué disgusto comprobar que Calvin Harris y su crew house han tomado las riendas del que en su momento fue considerado el “mejor grupo de pop del mundo”.

Sam Gutierrez
Barcelona, París i ara Londres. Periodista. Escric a @hablatumusica. Good taste in people, music and cinema. Basketball player, Euston Power (London Premier).

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